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¿Qué es felicidad? 2ª Parte.


En el Diálogo entre Sócrates y la sacerdotisa Diótima, expreso mi idea de la felicidad por boca de Diótima, y veo un ejemplo de hombre feliz en la figura de Sócrates.

Esta concepción es heredera de Platón, pero del Platón que ha criticado su propia teoría de las ideas, del Platón consciente de que toda su filosofía es eso, (filo-sofía) una aproximación a la verdad, del Platón que sabe que su teoría de la razón, como la capacidad humana de descubrir el ser de las cosas, es un mito –un relato que no muestra ni demuestra la verdad, pero que tiene su duende, su chispa, y nos da que pensar, nos señala por dónde puede estar la verdad, un relato en el que no importa tanto la letra como el espíritu, esa chispa iluminadora que nos invita a ir más allá de la letra en pos de la verdad. Un relato, pues, meta-fórico. Para mi Platón la razón no es la capacidad de captar la esencia de las cosas, sino la de acercarse a ella progresivamente a través de los conceptos (dia-léctica), mediante la interpretación del lenguaje, con el fin de atraparlas, de definirlas, pero ellas, sutiles, terminan siempre por escapar. Esta labor, sin embargo, no es inútil, se trata de la gimnasia de la razón mediante la cual se va poniendo en forma, se va a aclarando y reconociendo.

Mi Platón entiende que de la prosperidad de esta razón (filo-sófica), de esta chispa, de este duende, depende ser feliz (Eudaimon).

La palabra, eudaimón, en su origen significa el que tiene un buen (Eu) daimon, que podemos traducir por duende, genio, espíritu; dios menor encargado por los dioses supremos de guiar nuestra trayectoria vital, y como la calidad del daimon se juzga por la calidad del trayecto, daimon recoge también el significado de destino. Este daimon empieza siendo independiente de la voluntad del hombre, es un regalo de los dioses. Heráclito pasa por ser el primero que lo racionaliza, que lo hace depender del hombre, cuando dice que su daimon es su ethos –carácter-, de modo que la calidad, la forma, del trayecto vital, de su vida, es la de su carácter. Platón concreta más e identifica el daimon con to logisticon, la capacidad racional, el elemento de nuestra alma que tiene un destino divino –por ser afín a lo divino, to theion. Así vemos como las connotaciones religiosas de la palabra eudaimon no se pierden al racionalizarse, sino que se asocian a la actividad racional, la palabra “feliz” no las tiene y aunque escojo a una sacerdotisa para exponer mi idea de la felicidad creo que con ello no he logrado evocarlas suficientemente.

Apartándome de toda concepción animista, considero, no obstante, que el sentimiento de felicidad está asociado al de una profunda gratitud a Dios por sentirse regalado, querido por él. En efecto, la razón no es completamente idéntica al yo como lo manifiestan dos hechos: uno, el acto de debilidad moral y el consiguiente arrepentimiento del yo, y dos, la consideración racional del otro como otro yo. Esta razón, este impulso hacia lo absoluto, este gusto por lo valioso, en tanto que ajeno a mí, cobra el aspecto de la atracción que lo absoluto ejerce sobre mí, de su acción enriquecedora, y lo absoluto se manifiesta como el benefactor absoluto, “la fuente de todos los valores”, de todos los bienes. El absoluto se revela Dios.

Esta revelación alcanza su máxima expresión en el dios que regala “algo más que el valor” , en el dios que se entrega totalmente a sí mismo, en ese dios exprimido y torturado hasta morir clavado con el corazón y los brazos abiertos. En este sentido la figura de Sócrates y de Cristo se contraponen. Sócrates es un indigente espiritual, no sabe nada y dedica toda su vida a satisfacer su hambre; el absoluto socrático, el dios de los filósofos, es como una bella mujer preocupada de sus propios encantos, que por todos se deja querer, pero que, por considerarlos indignos, a nadie se entrega. Por el contrario el absoluto cristiano es como el padre entregado al cuidado de sus hijos, como el padre que ama a sus hijos precisamente por considerarlos carentes de dignidad. Esto es la caridad. Y Cristo –al contrario que Sócrates- todo lo sabe, es el mismo Dios hecho hombre, y dedica toda su vida a satisfacer el hambre espiritual de los demás por caridad. Sócrates es un amante no correspondido, pero su amor es fruto del poder de seducción que sobre él ejerce lo amado; Sócrates actúa seducido, hechizado, por el encanto de lo amado y quiere ser correspondido. Por el contrario, Cristo es el amante que no busca ser correspondido, es la completa caridad, la entrega completa.

Así la felicidad, el estar seducido por lo valioso, la chispa de la vida, se manifiesta como el núcleo de la religiosidad. Sin la seducción de lo valioso no hay verdadero amor de Dios, ni auténtica caridad, pues no se puede entregar lo que no se tiene.

Esta, más que mi posición, es mi exposición de la idea de felicidad. Exposición muy imprecisa y ambigua que no pretende mostrar ni demostrar su esencia, tan sólo señalar por dónde puede estar.

Juan José Bayarri.

Gracias Felipe, por tu agudo, sugestivo, sugerente; por tu sabio, bello y buen comentario.



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De la Belleza a la Geometría. Una invitación a Platón.

Platón en un detalle del cuadro de Rafael, La escuela de Atenas

No hay vida humana sin amor; es el deseo lo que nos mueve. Pero todo movimiento tiene un origen y un destino., por lo tanto, al pensar en el amor debemos considerar tanto aquello que en nosotros ama como aquello hacia lo que el amor nos lleva.
¿Cuál es ese objeto capaz de despertar en nosotros el amor? ¿Qué cosa tiene tanta influencia sobre nosotros? Imposible dudar al responder: la belleza. Oigamos la voz del mismo Platón:

"He aquí, pues, el recto método de abordar las cuestiones eróticas o de ser conducido por otro: empezar por las cosas bellas de este mundo teniendo como fin esa belleza en cuestión y, valiéndose de ellas como de escalas, ir ascendiendo constantemente, yendo de un solo cuerpo a dos y de dos a todos los cuerpos bellos y de los cuerpos bellos a las bellas normas de conducta, y de las normas de conducta a las bellas ciencias, hasta terminar, partiendo de éstas, en esa ciencia de antes, que no es ciencia de otra cosa sino de la belleza absoluta, y llegar a conocer, por último, lo que es la belleza en sí. Ese es el momento de la vida, ¡oh querido Sócrates! -dijo la extranjera de Mantinea- en que más que en ningún otro, adquiere valor el vivir del hombre: cuando éste contempla la belleza en sí."


Un poco antes de este texto, en el mismo Banquete, Platón dice que es necesario comprender que la belleza de un cuerpo es hermana de la belleza de cualquier otro cuerpo. ¿En qué consiste esa belleza que se reparte, como derramada, por tantos cuerpos? El poder de esa belleza es tal que aun cuando poseyéramos el cuerpo bello, no quedaríamos satisfechos; la belleza nos arrastrará más allá. ¿Pero a dónde?



No se si debido a un honesto deseo de engendrar bellos discursos en sus clientas o por simple eficacia profesional, el cirujano plástico Stephen R. Marquardt se ha planteado esta misma pregunta: ¿qué es la belleza? ¿Hay algún molde ideal, respecto al que se pueda medir la belleza de los cuerpos?
Marquardt ha procedido como indica Platón, examinando distintos cuerpos bellos como estos:



Como vemos se trata de rostros de mujeres de diferentes razas, pero sin embargo tienen algo en común que los hace bellos. Lo que Marquardt ha descubierto es que eso que tienen en común es una proporción geométrica entre los distintos elementos de la cara. Estas proporciones estarán, por cierto, íntimamente ligadas a la famosa proporción áurea (tan platónica ella) cuya aparición, al parecer, es frecuente en el mundo biológico.
Si la belleza de cada uno de estos rostros es hermana del resto, Marquardt afirma haber encontrado a la madre de todas esas bellezas, al patrón y/o matriz (padre y madre a la vez) de la belleza. Este es su aspecto visible, aunque sólo podrá contemplarse completamente desde un punto de vista inteligible, matemático:


Las líneas rojas marcan la proporción básica del rostro, según la cual la proporción entre la distancia entre los ojos y la longitud de la boca tiene que ser ¡la proporción áurea! Proporción que también debe mantenerse entre la longitud de la boca y la distancia de la boca respecto a la línea de los ojos. Veamos qué ocurre cuando aplicamos la máscara a los rostros de antes:


¡Encajan! Otras no han sido tan agraciadas...



Según Marquardt el que a unas las veamos bellas y a otras feas no es una mera cuestión de gustos, sino que se trata de que unas son objetivamente bellas y otras objetivamente feas. No depende de la educación, de la cultura, del status social, simplemente es así. Incluso las bellezas del pasado dice Marquardt que participan de su máscara:



Esperemos que el amor a los cuerpos acabe conduciéndonos (además) a la geometría...

Links:
La página web de Marquardt
La proporción áurea
Isla Desolación

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Educación para la ciudadanía


Habla Protágoras:

"[...] Confieso que soy sofista y educador de los hombres. [...] Joven, he aquí lo que obtendrás si estás junto a mí; Cuando hayas pasado un día a mi lado, volverás a tu casa más perfecto; lo mismo te ocurrirá al día siguiente, y así cada día, sin interrupción, progresarás hacia la perfección. Los demás sofistas corrompen a los jóvenes, pues, cuando dichos jóvenes tratan de evitar las ciencias técnicas, los sofistas les obligan a lanzarse sobre ellas, aunque no lo deseen, enseñándoles cálculo, astronomía, geometría y música [...]. Por el contrario, el que venga a mi lado, sólo aprenderá aquello que haya venido a buscar. Y este aprendizaje versará sobre la eubulia [prudencia] en las cuestiones familiares, para que se administre excelentemente la propia casa, y sobre el gobierno del Estado, para que cada uno sea muy eficaz en los asuntos públicos, tanto con la acción como con la palabra."

PLATÓN, Protágoras, 317 B

En este texto Platón nos expone, de manera sucinta, la pedagogía 'de mero facilitador' del sofista Protágoras: El cálculo, la geometría, la astronomía... bah! fruslerías que corrompen a la juventud. Hay que dejar que sean los alumnos los que se pongan sus propios límites: con Protágoras aprenderán lo que 'han ido a buscar"... ¿Conocimientos? No señor; maña para llevar la casa y eficacia en los asuntos públicos. Protágoras no enseña nada, más bien abomina de la instrucción y de los conocimientos: ¡los niega! Lo único que hay es opinión, pluralismo -que se llama ahora. Ante este panorama Protágoras se llama "educador". La calaña de los alumnos de Protágoras la sospechamos; precursores, quizá, de la fauna marbellí, pero ¿Para quién educa? Hay otro texto donde Platón lo deja clarito:

"[...] Los buenos y sabios oradores hacen que las cosas convenientes al Estado parezcan justas, frente a las que son perniciosas. Pues lo que a cada Estado le parece justo y bello, efectivamente lo es para él, mientras que tenga el poder de legislar. Y el sabio hace que las normas estatales parezcan y sean convenientes a cada ciudadano [...]" PLATÓN, Teeteto

Una educación para la ciudadanía, amigos... Convivencia, solidaridad y especulación inmobiliaria: lo que han venido a buscar.

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La República de Platón





Tras el vino y las rosas con que comenzábamos la evaluación, vienen por fin el ruido y la furia y no sólo por los temidos accesos de fiebre. El caso es que a unos por placer y a otros para ayudarles a preparar algún tedioso examen, les aconsejo la audición de una hermosa conferencia de Francisco Rodríguez Adrados sobre la República de Platón. Los que la oigan por gusto no se sentirán defraudados pues el profesor Adrados analiza con belleza, acierto y erudición uno de los textos más hermosos de la historia de la filosofía. Los que tengan examen, pueden guardar el archivo en su ipod y escucharlo por ahí, o mientras duermen y quizá el sugestivo pensamiento de Platón les sugiera algún sueño (lúcido por necesidad) en el que salen de una siniestra caverna...

Aprovecho para agradecer a Adolfo el link a la web de la Fundación Juan March, que tiene una apartado en el que se guardan las conferencias pronunciadas allí desde 1975.

Desde AQUÍ se puede oír y descargar la conferencia de Adrados sobre la República.

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Apología de Sócrates

Ayer fue Platón, de la mano de Adrados; hoy su ilustre maestro: Sócrates, el hombre más justo de Atenas a juicio de su discípulo y el más sabio, según el Oráculo, porque sabía que no sabía. Frente a aquéllos que piensan que la filosofía consiste en decir cosas y tener opiniones sobre todo y, como tanto gusta al alumnado LOE, defenderlas no por verdaderas, sino por opiniones, Sócrates es un ejemplo del verdadero espíritu filosófico: Sócrates no cree, Sócrates busca, inquiere, discute, critica y no respeta las opiniones; las ridiculiza y las reduce al absurdo como quien arruga un papel Albal. Por supuesto estas cosas no salen gratis, y Sócrates tuvo que vérselas ante un tribunal, acusado de impiedad y de corromper a la juventud (la enseñanza de la filosofía, siempre clandestina).

En el vídeo asistimos al juicio de Sócrates, que nos es bien conocido por la Apología de Sócrates escrita por Platón. Se trata de un curioso fragmento de la película 'El mundo de Sofía' basada en el conocido libro homónimo. El montaje resulta divertido. Qué cosas.



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La Tiza (un relato de filosofía-ficción, medio pedagógico)

He de reconocer que la asignatura de Filosofía no era mi preferida. Para colmo, casi siempre coincidía con las últimas horas y cuando el hambre aprieta no hay silogismo que valga. Recuerdo aquellas largas clases imaginando suculentos platos de espagueti a la carbonara...
A veces me entretenía dibujando a los filósofos. A Platón lo dibujaba barbudo y bizco. Creo que debía ser bizco, y por eso despreciaba tanto el mundo visible. Se conoce que Platón sólo se sentía a gusto en su mundo de ideas, que sería el único en el que veía bien. Como yo entonces tenía una vista envidiable -oh, juventud, divino tesoro- campaba a mis anchas por el mundo visible de los macarrones, las películas de Clint Eastwood y ciertos ombligos que me tenían loco. También hice una caricatura del Genio Maligno de Descartes. De la cabeza del Genio salía una nubecita y en ella estaba Descartes, como si fuera un sueño del Genio Maligno. Pero a su vez de la cabeza de Descartes salía otra nubecita que envolvía al propio Genio de manera que no se sabía quién soñaba a quién. Este dibujo era uno de los mejores que hice, lástima que al pasarlo en clase fuera interceptado por el profesor, que tras examinarlo con cara de asco lo rompió en pedazos y lo tiró a la papelera. A partir de entonces decidí mantener mi obra a buen recaudo, para evitar molestias. Es curioso, pero creo que Descartes tuvo que hacer algo parecido con sus propios escritos. Dibujé también a Kant y a Nietzsche. A Kant lo imaginaba como un hombrecillo jorobado sentado encima de un libro gigantesco con el título “Crítica de la Razón Pura”, que espantaba a priori. A Nietzsche lo dibujé como una especie de supermán con grandes bigotes y he de decir que este dibujo gozó de gran popularidad entre mis compañeros, aunque, a mi juicio, era el menos original.
Aquél día nuestro profesor -un señor mayor y grisáceo- no estaba especialmente brillante. Como casi siempre era última hora y sus palabras nos sobrevolaban como nubes espesas. El ambiente en clase era el acostumbrado: a primera vista parecíamos atentos, pero en realidad había una bulliciosa actividad de fondo, algunos aprovechaban para hacer los deberes de otra asignatura, otros hojeaban el libro de texto en busca de ilustraciones, una se cepillaba la melena sujetando un gancho del pelo con la boca, en la última fila se pasaban a escondidas un 'ahorcado', etc. Yo mismo había desarrollado la capacidad de seguir al profesor con la mirada asintiendo de vez en cuando para crear la ilusión de que entendía algo, pero en realidad ya estaba saboreando el plato de arroz a banda que me esperaba en casa. Si no recuerdo mal, cuando ocurrió, el profesor estaba inmerso en una reflexión acerca de la regularidad de la naturaleza. No paraba de decir que a las mismas causas siempre les siguen los mismos efectos, haciendo hincapié en el 'siempre' y en el 'mismo', como si le dolieran. Entonces puso el ejemplo de la tiza. Siempre encontraba la manera de ilustrar lo que decía con el ejemplo de la tiza.
- A las mismas causas -dijo -siempre les siguen los mismos efectos. Por ejemplo -añadió levantando el brazo-, si suelto esta tiza...
Pero para asombro de todos, cuando el profesor soltó la tiza, ésta se quedó suspendida en el aire ingrávida, descarada e insultantemente. Imagínense ustedes la cara que se le quedó al profesor cuando, además del plantón de la gravedad, nosotros nos echamos a reír. Ahora lo recuerdo avergonzado, pero en aquél momento no sólo no le compadecí, sino que lideré el cachondeo de la clase con el ánimo de humillarle en la medida de lo posible. El profesor se quedó pálido cuando la chica que se cepillaba el pelo le espetó: “Tanto pensar y tanto rallarse la cabeza y luego la realidad hace lo que le da la gana”. No lo pudo soportar. Recogió sus cosas con las manos temblorosas y salió del aula. Allí nos quedamos nosotros muertos de risa, ajenos a su amargura, y la tiza inmóvil a un metro y medio del suelo.
Al día siguiente el profesor no vino a clase, pero a nadie pareció importarle. Se había formado un buen barullo alrededor de la tiza. Nadie se atrevía a tocarla, pero todo el mundo quería verla. Al final el director decidió que había que cerrar el aula y dar parte a las autoridades locales para que se ocuparan del asunto. Lo bueno es que el instituto era pequeño y no había un aula vacía para nosotros, así que estuvimos sin clase un tiempo, lo que celebramos con gozo. Esa semana salimos en la tele, y durante aproximadamente un mes, fuimos el centro de atención de todo el mundo. Vinieron cámaras de la BBC, de la CNN y hasta de Al Jazeera. Pasaron por allí todo tipo de personajes extraños: físicos, curiosos, hippies, sacerdotes, políticos, poetas, y hasta un tío flaco vestido con una túnica blanca. No estoy muy al tanto del tema, pero creo que los científicos hicieron todo tipo de mediciones y no encontraron nada anormal. Ninguna fuerza oculta, ningún campo electromagnético misterioso, nada. Lo único fuera de sitio allí era la tiza, de modo que al final se admitió de forma generalizada que el fenómeno había ocurrido porque sí. Mientras tanto nuestro profesor se había dado de baja y vino a sustituirle una profesora jovencita, dicharachera y muy simpática. Vamos, lo contrario de nuestro viejo profesor.
Poco a poco el asunto de la tiza dejó de generar interés. Al final sólo venía algún turista de vez en cuando con una cámara, pero nada que ver con el revuelo inicial. Se notaba que nuestra nueva profesora tenía muchas ganas de dar clase porque acabó convenciendo al director de que abriera nuestra aula argumentando que era tontería tenerla cerrada porque al fin y al cabo a nadie le interesaba ya la tiza y no se había encontrado nada peligroso. El director cedió, pero nos hizo prometer que no íbamos a tocarla porque, después de todo, era algo curioso de ver y además, nunca se sabe...
No tardamos en acostumbrarnos a la presencia de la tiza. A fuerza de verla era ya prácticamente invisible para nosotros. Entrábamos y salíamos rodeándola mecánicamente. Nuestra nueva profesora aprendió enseguida nuestros nombres, lo que le permitía llamarnos al orden en cuanto nos despistábamos: “Fulanito, deja eso y atiende”, “Menganito, ahí fuera no hay nada que ver, haz el favor de mirar a la pizarra”, “Zutaniza, déjate el pelo”. Ya no había manera de fantasear con platos de espagueti y arroz a banda porque la nueva profesora nos mantenía en una tensión constante. Siempre estábamos haciendo algo: veíamos diapositivas, documentales y películas; hacíamos trabajos, esquemas y resúmenes; visitábamos museos, ruinas y bibliotecas, hacíamos pruebas orales, escritas y tipo test. Un día la profesora descubrió mis dibujos y en vez de romperlos, como hubiera hecho nuestro viejo profesor, decoró con ellos la clase. Decía que eran muy bonitos. A mí esto me avergonzó profundamente y dejé de hacer caricaturas de filósofos. Entonces me di cuenta de que añoraba al viejo profesor. Me gustaba que mis dibujos le ofendieran, y me gustaba cuando elegía las palabras dolorosamente para expresar abstrusos conceptos y no entendíamos nada. Daba gusto verlo pensar. Recuerdo que en más de una ocasión paró la clase diciendo que acababa de comprender algo... ¡Él! Se quedaba entonces unos instantes feliz y entusiasmado. Aunque nosotros no entendíamos nada, de algún modo durante esos instantes participábamos de su felicidad y su entusiasmo.
A veces miraba la tiza, suspendida en el aire desde el día en que nos dejó nuestro viejo profesor, y me preguntaba qué sería de él. Pero no podía dedicar mucho tiempo a estas ensoñaciones porque en cuanto me despistaba la nueva profesora me interrumpía con su “atiende, que no podrás hacer luego la redacción sobre el documental”. Supongo que igual que a mí, a todos nos daba vergüenza reconocer que echábamos de menos a nuestro viejo profesor.
Un día escuchamos en los pasillos un jaleo terrible. Nuestra nueva profesora tuvo que parar el vídeo porque el griterío aumentó rápidamente. Algunos de mis compañeros abrieron la puerta de clase y vimos a nuestro viejo profesor forcejeando con el director, el jefe de estudios y el conserje. “¡La tiza! -gritaba- ¡soltadme malditos!, ¡dejadme!”. Nosotros ya casi no nos acordábamos de la tiza, aunque la teníamos delante todos los días, pero sin duda nuestro viejo profesor no se la había quitado de la cabeza ni un instante. Aunque lo tenían cogido entre tres, al fin, en un descuido, se soltó y en pocas zancadas -impropias de su edad- se plantó en clase. Su aspecto era lamentable. Tenía el pelo largo y despeinado, la barba de una semana, la ropa sucia y arrugada y los zapatos rotos. Nuestra nueva profesora se hizo a un lado espantada. El director, el jefe de estudios y el conserje le gritaban que no lo hiciera, que se calmara, pero él alzó la mano derecha y con el dedo pulgar e índice cogió la tiza y lentamente la depositó despacio en el suelo. Entonces dijo con infinita satisfacción: “Ya está”. Empezó alguien a dar palmas discretamente, pero enseguida estábamos todos aplaudiendo.
Hace tiempo que dejé el instituto y no sé nada del viejo profesor, pero cuanto más pienso en aquellos sucesos más me convenzo de que, en ese momento, lo más importante me pasó desapercibido.

Felipe Garrido Bernabeu

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Y para pensar...

Por oscuros motivos
en desconocidas circunstancias
el Ser Ideal ha dejado de bastarse a sí mismo.

Podría haber durado y durado, sin fin,
hecho de la oscuridad, forjado de la claridad
en sus somnolientos jardines sobre el mundo.

¿Para qué diablos habrá empezado a buscar emociones
en la mala compañía de la materia?

¿Para qué necesita imitadores
torpes, gafes,
sin vistas a la eternidad?

¿Cojeante sabiduría
con una espina clavada en el talón?
¿Desgarrada armonía
por agitadas aguas?
¿Belleza
con desagradables intestinos en su interior
y Bondad
-para qué con sombra
si antes no tenía-?

Ha tenido que haber algún motivo
por pequeño que aparentemente sea,
pero ni siquiera la Verdad Desnuda lo revelará
ocupada en controlar
el vestuario terrenal.

Y para colmo, esos horribles poetas, Platón,
virutas de las estatuas esparcidas por la brisa,
residuos del gran Silencio en las alturas.

Wislawa Szymborska. Platón o el porqué.

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Alfombrar el campo

El filósofo cree que el valor de su filosofía reside en el conjunto, en el edificio, la posteridad lo halla en la piedra con que él lo construyó y con que, a partir de entonces, todavía se construye muchas veces y mejor, es decir, con el hecho de que ese edificio pueda ser destruido y "sin embargo" tenga "todavía" valor como material.

Friedrich Nietzsche. Humano demasiado humano.

Hace algunos días iniciamos una interesante polémica acerca del valor de la filosofía bajo la forma del dilema: aprender filosofía o aprender a filosofar. Personalmente defendí la segunda opción, aunque a mi entender el dilema es tan solo aparente: pues no aprendemos a filosofar en el vacío sino en el diálogo y la confrontación con los grandes maestros del pensamiento -aunque la inmensa mayoría no alcancemos a producir ni un solo pensamiento genuino. Los más grandes genios del pensamiento necesitaron ellos mismos de ese diálogo y confrontación con otros pensadores, ya fuese en forma personal y directa o a través de los textos. No es necesario ser hegeliano para reconocer el influjo y la continuidad del pensamiento de Sócrates, Platón, Aristóteles, Tomas de Aquino, de la deuda de Descartes con -o contra- la tradición escolástica, de la reconocida por Kant con Hume, y el influjo –a pesar de su repudio- de Kant sobre Fichte y el llamado idealismo alemán, Schelling, Hegel, y su adversario Schopenhauer, y de éste sobre Nietzsche.. y así hasta Heidegger y Gadamer, Russell o Wittgenstein... la continuidad y la dependencia entre estos pensadores no puede reducirse a mera retórica de manual para estudiantes.

Pero no debemos olvidar tampoco que los autores antiguos, un Heráclito o el mismo Platón nos llegan hoy –y nos resultan comprensibles- sólo a través de estas mediaciones. Es aquí donde cobra sentido la cita de Nietzsche con la que abrimos este post, ¿Qué nos queda de un Heráclito en el siglo XXI? Nos queda “la piedra”, esa piedra es la dialéctica; la realidad cambiante y contradictoria, y el logos universal, con la que se construyeron los sistemas de Hegel y Marx, y posteriormente pensamientos tan opuestos como el de Heidegger y la Escuela de Frankfurt. Y así cada uno de los grandes genios, Descartes, Spinoza, Lebniz, Kant, Wittgenstein.. fueron no solo grandes constructores, lo que fue aún más difícil y los convierte en verdaderos genios incomparables es su trabajo de cantera, su capacidad para extraer nueva roca con la que levantar venideras construcciones.

Algunos serán capaces de reunir esa piedra para levantar bellas construcciones. Pero sólo los grandes creadores son capaces de aportar roca nueva. Y esto último no puede aprenderse, y –por descontado- aún menos, enseñarse.

Esto vale igualmente para Mozart, Darwin, Picasso, Gödel, Rimbaud o Woody Allen.

Al campo no se le puede poner puertas, ni tampoco alfombras.

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Algunas cuestiones sobre pseudociencia

¿Qué es la pseudociencia?

No es una tesis muy ortodoxa, pero yo aventuraría que el primero en reflexionar sistemáticamente sobre la pseudociencia fue Platón. Según él, la pseudociencia estaría representada por el arte. La razón de ello sería que un actor, por ejemplo, puede fingir ser geómetra en una obra de teatro, pero en realidad no saber nada de geometría. Así también un poeta que no tenga ni idea de física puede inventar, para una tragedia, un personaje que represente a un físico y engañar al público. El reciente best-seller de Dan Brown El Código Da Vinci, tenía como protagonista a un erudito cuyos descubrimientos han sido tomados casi al pie de la letra por los lectores. Sin embargo, como los eruditos auténticos han demostrado, la mayoría de las tesis que se sostienen en El Código Da Vinci son falsas, pero Dan Brown es un mentiroso con mucha habilidad.
Sin necesidad de acusar a los artistas de pseudocientíficos, ni elevar la pseudociencia a la inmerecida categoría de arte, yo diría que Platón no andaba muy desencaminado. La pseudociencia es algo que no es ciencia, pero que se disfraza de ciencia para alimentarse, como un parásito, del buen nombre que ésta ha alcanzado después de muchos siglos de esfuerzo.

¿Qué disciplinas pueden considerarse pseudocientíficas actualmente?

1.Claramente todas las ramas de la llamada parapsicología son pseudocientíficas. Telequinesis, telepatía, fantasmas, espiritismo, psicofonías... no son sino supersticiones revestidas de ciencia para que algunos (¿Íker Jiménez?) se hagan ricos y otros se caguen de miedo; pero no hay evidencia experimental alguna de todos estos fenómenos. No tenemos más razones para creer en estos fenómenos de las que hay para creer en Espinete.

2.También lo es la astrología (o cosmobiología, como algunos la llaman ahora). Según esta pseudociencia, los astros influyen en el comportamiento de las personas hasta el punto de determinar su destino. Respecto a esto, cualquier estudiante de física elemental sabrá de la dificultad de predecir la trayectoria real de un proyectil: hay que tener tantas variables en cuenta que nuestros cálculos son sólo una aproximación. Sin embargo los astrólogos pretenden que con saber sólo el día del nacimiento de una persona ya podemos saber si le irá bien en el amor. Por si fuera poco, el reciente descubrimiento de nuevos planetas ha invalidado todas las cartas astrales y horóscopos hechos hasta la fecha, de modo que quien afirmara que funcionaban tendrá que explicar cómo era posible que unas cartas astrales falsas predijeran el futuro.

3.El tarot, la quiromancia y otras técnicas adivinatorias, por lo mismo que la astrología.

4.La ufología, que estudia los marcianitos partiendo del hecho, para ellos incontestable, de su existencia y elaborando toda una serie de teorías paranoicas.

5.Otras disciplinas no son pseudocientíficas de un modo tan claro, pero a poco que se analicen con cierto rigor se les ve el plumero. Entre estas se cuenta el psicoanálisis, la homeopatía y el llamado comunismo científico. Estas disciplinas han tejido un elaborado aparato teórico que incluso puede tener algún valor crítico. Este es el caso, por ejemplo, del psicoanálisis de Freud, que efectuó una crítica necesaria de la idea de sujeto racional; el comunismo también tuvo este poder crítico desde el punto de vista social. No se me ocurre nada bueno respecto a la homeopatía. La cuestión es que estas disciplinas no se contentan con su crítica al sujeto y a la sociedad, sino que elaboran una teoría positiva que defienden contra toda evidencia con un aparato teórico blindado (siempre consiguen reinterpretar la evidencia en contra de modo que acabe confirmando sus tesis).

6.Las religiones, en la medida en que tratan de decirnos qué es la realidad y qué contiene, pueden ser consideradas pseudociencias. Recientemente el Papa Benedicto XVI ha dicho que el limbo no existe pero el infierno sí. Esta es una afirmación acerca de la realidad, nos está diciendo qué hay y qué no hay en la realidad. Detrás puede haber cientos, qué digo cientos, miles de páginas escritas por sufridos teólogos para justificar esa afirmación y darle una apariencia objetiva. Pero no valen nada. En realidad no sabemos si el limbo y el infierno existen o no -aunque la existencia de ambos es ciertamente improbable.


¿Qué trucos usa el pseudocientífico para disfrazarse de científico?

Del mismo modo que un director de cine tiene que recurrir a efectos especiales para que nos creamos la historia que trata de contar, el pseudocientífico tiene que recurrir también a ciertos trucos para hacerse pasar por científico serio y que le creamos. No es mi intención aquí hacer una lista exhaustiva de los 'efectos especiales' de la pseudociencia (aunque confieso que me gustaría), de modo que me conformaré con enumerar algunos dejando para los comentarios la posibilidad de ir añadiendo más:

1.Dado que las pseudociencias no soportan el más mínimo análisis crítico, no son enseñadas en instituciones oficiales como la universidad o los centros de enseñanza primaria y secundaria. Los títulos que se expiden en estas instituciones son reconocidos por toda la sociedad porque hay una garantía de calidad; las enseñanzas que se han impartido han superado una serie de controles que garantizan esa calidad. Esta garantía de calidad no es algo arbitrario, sino que es el fruto del esfuerzo crítico de muchas personas a lo largo de mucho tiempo. Las pseudociencias, como no superan estos controles de calidad no pueden entrar en el circuito oficial, de modo que se montan el suyo propio, paralelo al oficial. Así fundan Universidades, escuelas y centros de estudio no reconocidos oficialmente, donde, sin ningún rigor científico, se expiden títulos y certificados sin valor académico (el hecho de que algunas instituciones, descabellada e irresponsablemente, den crédito a estos estudios no es más que una lamentable anécdota).

2.Los pseudocientíficos tratan de utilizar un lenguaje que recuerde al de la ciencia e incluso se atreven a citar fragmentos de científicos de renombre que supuestamente refuerzan sus insensateces.

3.La ciencia es, fundamentalmente, una labor crítica. A veces, el mero hecho de descubrir que una teoría que considerábamos buena no lo es en absoluto es ya un gran descubrimiento científico. No es de extrañar que cuanta más ciencia poseemos, mayor es nuestra conciencia de lo que ignoramos. El pseudocientífico aprovecha la prudencia del científico ante las cosas que desconoce, y la utiliza como un argumento a su favor. Esto es lo que ocurre cuando usan expresiones como “el fenómeno X no ha podido ser explicado por la ciencia oficial”.

4.Como se insinuaba en el apartado anterior, los pseudocientíficos suelen distinguir entre una ciencia oficial, que estaría manipulada por oscuros poderes estatales, interesados en que no se sepa la verdad; y una ciencia no oficial, que sería la suya, verdaderamente libre de toda manipulación e incluso víctima de persecuciones y complots. Este recurso es habitual en los ufólogos, que en muchas ocasiones sostienen que no hay pruebas de los contactos del ejército con los alienígenas precisamente porque éstas pruebas han sido ocultadas o destruídas porque no interesa que se sepa. También es muy recurrido esto por los homeópatas, que desconfían de la medicina alopática que se practica en los hospitales.

5.Etc...

¿Cómo distinguir la ciencia de la pseudociencia?

Hay un artículo del filósofo Mario Bunge donde detalla una serie de rasgos que distinguen la ciencia de la pseudociencia. El artículo es tan breve y accesible como correcto, por lo que no puedo sino remitirme a él y recomendar encarecidamente su lectura, que pueden comenzar pinchando AQUÍ. A modo de síntesis, creo que lo que distingue al pseudocientífico del científico es una cuestión de actitud. El científico está interesado por la verdad; el pseudocientífico quiere que su verdad interese. El científico quiere aprender; el pseudocientífico convencer. El científico estará siempre dispuesto a abandonar una creencia ante una evidencia suficiente en contra de ella. El pseudocientífico no considerarará ninguna evidencia como suficiente para abandonar sus creencias. En fin, lean el artículo de Bunge si no lo han leído ya.


¿Es peligrosa la pseudociencia?

Rotundamente sí. Si quiero navegar y para ello construyo una barca, no seré tan insensato como para irme mar adentro sin probarla antes. Tendré que comprobar si la barca soportará una tormenta, si tiene filtraciones de agua, etc. Eso es lo que hace la ciencia con nuestras ideas acerca del mundo; ponerlas a prueba. En ese proceso muchas de nuestras ideas fracasan y sólo unas pocas son consideradas buenas. Aún así, esas pocas no dejan de someterse a pruebas más y más difíciles de superar, de modo que nuestra imagen del mundo se va perfeccionanado. Es importante darse cuenta de que lo que nosotros creemos del mundo sólo es verdad si el mundo es como creemos que es, y eso no es un capricho. Para nosotros es muy importante que la imagen que tenemos del mundo sea lo más objetiva y adecuada posible porque necesitamos subir an aviones, trasplantar corazones, enviar señales a una estación espacial, etc., y éstas son cosas serias. El pseudocientífico sin embargo es como el que construye una barca y está tan orgulloso de su trabajo que no quiere reconocer que hace aguas por todos sitios. El problema es que normalmente el constructor de la barca no se sube en ella, sino que convence a otros para que lo hagan. ¿Qué pasa si tengo un cáncer y rechazo la medicina científica por los tratamientos de un curandero? ¿Qué pasa si para tomar una decisión importante me dejo llevar por los inventos de un adivino?
Qué cosas se consideran o no verdad en la pseudociencia no depende de cómo es el mundo, sino de la voluntad y el capricho de algún sinvergüenza. Mientras que en en la ciencia se trata de que la realidad se imponga a nuestras creencias, en pseudociencia es la voluntad de algún charlatán la que se impone. De hecho no es extraño que tras muchas de estas pseudociencias se escondan sectas en busca de clientes.
Por resumir: el peligro de la pseudociencia es que los creyentes están sometidos a la arbitrariedad de un insensato.

¿Debemos censurar la pseudociencia?

Rotundamente no. Puede que extrañe que diga esto después de afirmar que la pseudociencia es peligrosa, pero creo que es más peligrosa la censura. Lo único que tenemos que hacer es someter a la pseudociencia a los mismos controles críticos que sometemos a la física cuántica. Las chifladuras de un astrólogo no deben estar más exentas de crítica que las teorías de Albert Einstein. Eso es suficiente. A quienes debemos censurar es a los que se saltan todo el control de calidad crítico al que se ha de someter una teoría que pretende decir algo sobre la realidad. No puedo resistir autocitarme aquí (feo vicio al que ya me he entregado más arriba) y referirme a mi anterior post sobre la necedad del Ayuntamiento de Ibi por dar crédito a la charlatanería y difundirla sin vergüenza alguna.

Enlace interesante: Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

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Contra la lectura (2)



Ya publicamos en otra ocasión un post contra la lectura con motivo del día del libro. Ahora dejamos hablar a Platón:

"SÓCRATES. - Tengo que contarte algo que oí de los antiguos, aunque su verdad sólo ellos la saben. Por cierto que, si nosotros mismos pudiéramos descubrirla, ¿nos seguiríamos ocupando todavía de las opiniones humanas?

FEDRO. - Preguntas algo ridículo. Pero cuenta lo que dices haber oído.

SÓCRATES. - Pues bien, oí que había por Náucratis, en Egipto, uno de los antiguos dioses del lugar al que, por cierto, está consagrado el pájaro que llaman Ibis. El nombre de aquella divinidad era el de Theuth. Fue éste quien, primero, descubrió el número y el cálculo, y, también, la geometría y la astronomía, y, además, el juego de damas y el de dados, y, sobre todo, las letras. Por aquel entonces, era rey de todo Egipto Thamus, que vivía en la gran ciudad de la parte alta del país, que los griegos llaman la Tebas egipcia, así como a Thamus llaman Ammón. A él vino Theuth, y le mostraba sus artes, diciéndole que debían ser entregadas al resto de los egipcios. Pero él le preguntó cuál era la utilidad que cada una tenía, y, conforme se las iba minuciosamente exponiendo, lo aprobaba o desaprobaba, según le pareciese bien o mal lo que decía. Muchas, según se cuenta, son las observaciones que, a favor o en contra de cada arte, hizo Thamus a Theuth, y tendríamos que disponer de muchas palabras para tratarlas todas. Pero, cuando llegaron a lo de las letras, dijo Theuth: «Este conocimiento, oh rey, hará más sabios a los egipcios y más memoriosos, pues se ha inventado como un fármaco de la memoria y de la sabiduría.» Pero él le dijo: «¡Oh artificiosísimo Theuth! A unos les es dado crear arte, a otros juzgar qué de daño o provecho aporta para los que pretenden hacer uso de él. Y ahora tú, precisamente, padre que eres de las letras, por apego a ellas, les atribuyes poderes contrarios a los que tienen. Porque es olvido lo que producirán en las almas de quienes las aprendan, al descuidar la memoria, ya que, fiándose de lo escrito, llegarán al recuerdo desde fuera, a través de caracteres ajenos, no desde dentro, desde ellos mismos y por sí mismos. No es, pues, un fármaco de la memoria lo que has hallado, sino un simple recordatorio. Apariencia de sabiduría es lo que proporcionas a tus alumnos, que no verdad. Porque habiendo oído muchas cosas sin aprenderlas, parecerá que tienen muchos conocimientos, siendo, al contrario, en la mayoría de los casos, totalmente ignorantes, y difíciles, además, de tratar porque han acabado por convertirse en sabios aparentes en lugar de sabios de verdad.»"

Platón: Fedro

Y un regalito:


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La luz, las cosas y las sombras.

Via Mirá! he descubierto la sorprendente obra del escultor Shigeo Fukuda. Lo peculiar de este artista es que el material al que da forma son las sombras. En el video podéis ver cómo un amasijo de hierros (cucharillas), al ser iluminado proyecta una sombra con una forma inesperada:


















En la misma línea que Fukuda, tenemos la obra de Tim Noble y Sue Webster



Me pregunto si a Platón le gustaría (pinchar leer más):

-¿No sabes -dije-, con respecto a los ojos, que, cuando no se les dirige a aquello sobre cuyos colores se extiende la luz del sol, sino a lo que alcanzan las sombras nocturnas, ven con dificultad y parecen casi ciegos como si no hubiera en ellos visión clara?

- Efectivamente -dijo.

-En cambio, cuando ven perfectamente lo que el sol ilumina, se muestra, creo yo, que esa visión existe en aquellos mismos ojos.

-¿Cómo no?

- Pues bien, considera del mismo modo lo siguiente con respecto al alma. Cuando ésta fija su atención sobre un objeto iluminado por la verdad y el ser, entonces lo comprende y conoce y demuestra tener inteligencia; pero, cuando la fija en algo que está envuelto en penumbras, que nace o perece, entonces, como no ve bien, el alma no hace más que concebir opiniones siempre cambiantes y parece hallarse privada de toda inteligencia.

PLATÓN, La República, Libro VI

Otros posts 'platónicos' en antesdelascenizas.

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Platón o el porqué.

Por oscuros motivos,
en desconocidas circunstancias
el Ser Ideal ha dejado de bastarse a sí mismo.

Podría haber durado y durado, sin fin,
hecho de la oscuridad, forjado de la claridad
en sus somnolientos jardines sobre el mundo.

¿Para qué diablos habrá empezado a buscar emociones
en la mala compañía de la materia?

¿Para qué necesita imitadores
torpes, gafes,
sin vistas a la eternidad?

¿Cojeante sabiduría
con una espina clavada en el talón?
¿Desgarrada armonía
por agitadas aguas?
¿Belleza
con desagradables intestinos en su interior
y Bondad
¿-para qué con sombra,
si antes no la tenía-?

Ha tenido que haber algún motivo
por pequeño que este aparentemente sea,
pero ni siquiera la Verdad Desnuda lo revelará
ocupada en controlar
el vestuario terrenal.

Y para colmo, esos horribles poetas, Platón,
virutas de las estatuas esparcidas por la brisa,
residuos del gran Silencio en las alturas.

Wislawa Szymborska.

Vamos ahora a desacralizar el poema:

¿No están aquí aludidos todos los problemas de una teodicea de la trascendencia?.
¿ La prescripción wittgensteiniana de silencio es una invitación a escuchar -y respetar- el Gran Silencio?.
Pero no seamos tan piadosos, no tengamos miedo de hacer sonar nuestras panderetas y nuestras chanclas... se permite hasta mascar chicles y hacer bombas -de goma- que nos exploten en los hocicos.

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¿Qué hay de lo mío, señor diputado?

(Habla Sócrates con Adimanto tras afirmar Adimanto que los que se dedican demasiado a la filosofía se vuelven inútiles y completamente inaptos para la vida práctica):


"[...] Figúrate que en una nave o en varias ocurre algo así como lo que voy a decirte: hay un patrón más corpulento y fuerte que todos los demás de la nave, pero un poco sordo, otro tanto corto de vista y con conocimientos náuticos parejos de su vista y de su oído; los marineros están en reyerta unos con otros por llevar el timón, creyendo cada uno de ellos que debe regirlo, sin haber aprendido jamás el arte del timonel ni poder señalar quién fue su maestro ni el tiempo en que lo estudió, antes bien, aseguran que no es cosa de estudio y, lo que es más, se muestran dispuestos a hacer pedazos al que diga que lo es. Estos tales rodean al patrón instándole y empeñándose por todos los medio en que les entregue el timón; y sucede que si no le persuaden, sino que más bien hace caso de otros, les dan muerte a éstos o les echan por la borda, dejan impedido al honrado patrón con mandrágora, con vino o por cualquier otro medio y se ponen a mandar en la nave apoderándose de lo que en ella hay. Y así, bebiendo y banqueteando, navegan como es natural que lo hagan tales gentes, y sobre ello, llaman hombre de mar y buen piloto y entendido en la náutica a todo aquel que se da arte a ayudarles en tomar el mando por medio de la persuasión o fuerza hecha al patrón, y censuran como inútil al que no lo hace; y no entienden tampoco que el buen piloto tienen necesidad de preocuparse del tiempo, de las estaciones, del cielo, de los astros, de los vientos y de todo aquello que atañe al arte, si ha de ser en realidad jefe de la nave. Y en cuanto al modo de regirla, quieran los otros o no, no piensan que sea posible aprenderlo ni como ciencia ni como práctica, ni por lo tanto el arte del pilotaje. Al suceder semejantes cosas en la nave, ¿no piensas que el verdadero piloto será llamado un miracielos, un charlatán, un inútil por los que navegan en naves dispuestas de ese modo?"

PLATÓN: República, 488a-489a


"Pues bien, quien pertenece a este pequeño grupo y ha gustado la dulzura y felicidad de un bien semejante, y ve, en cambio, con suficiente claridad que la multitud está loca y que nadie o casi nadie hace nada juicioso en política y que no hay ningún aliado con el cual pueda uno acudir en defensa de la justicia sin exponerse por ello a morir antes de haber prestado ningún servicio a la ciudad ni a sus amigos, con muerte inútil para sí mismo y para los demás, como la de un hombre que, caído entre bestias feroces, se negara a participar en sus fechorías sin ser capaz tampoco de defenderse contra los furores de todas ellas... Y como se da cuenta de todo esto, permanece quieto y no se dedica más que a sus cosas, como quien, sorprendido por un temporal se arrima aun paredón para resguardarse de la lluvia y polvareda arrastradas por el viento; y contemplando la iniquidad que a todos contamina, se da por satisfecho si puede él pasar limpio de injusticia e impiedad por esta vida de aquí abajo y salir de ella tranquilo y alegre, lleno de bellas esperanzas."

PLATÓN: República, 496c-496e

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Que nos la meten doblada

Acabo de leer la orden en la que se establece el currículum de la psicopedagogía. Comentarlo debidamente sería materia para todo un ensayo por lo que aquí sólo puedo dedicarme a señalar algunas ideas . De todos modos, pido perdón por la extensión indecente del post.


A estas alturas, los beneficios que la psicopedagogía ha aportado a la sociedad son evidentes a la luz de los progresos cívicos, morales e intelectuales de nuestros alumnos. Pero al parecer, no bastan los éxitos cosechados por tan noble disciplina para garantizar al psicopedagogo, benefactor de la humanidad, una parcelita en la Isla de los Bienaventurados. Así que, para que no haya dudas, quien quiera que haya detrás de ésto, ha diseñado la asignatura para legitimar, primero, la labor de los psicopedagogos y orientadores, y segundo, el sistema educativo actual. Se trata de otra asignatura ideológica que viene a deteriorar el sistema educativo junto a las ‘ciudadanías’, las Ciencias para el mundo contemporáneo, los Fundamentos de derecho, y hasta Educación físico-deportiva y salud (En el currículo de ésta dice: “Este curriculum trata de dar un paso más hacia la autonomía del alumnado en la planificación, gestión y práctica de la actividad física, así como en la comprensión del mundo en el qué vivimos”. La cursiva es mía, la falta de ortografía no).

La justificación de psicopedagogos y ‘orientadores’ sería sólo una mezquindad sin importancia si no se ampliara delirantemente la función del ‘orientador’ (esta palabra nunca debe ser escrita sin comillas):

“La orientación se refiere a un conjunto de actividades que permiten a los ciudadanos de cualquier edad identificar en cualquier momento de su vida sus aptitudes e intereses, adoptar decisiones importantes en materia de educación, formación y empleo y gestionar su trayectoria vital individual en el aprendizaje, el trabajo y otros entornos […] a lo largo de toda la vida utilizando las técnicas adecuadas [..]”. (Cursivas siempre mías).


Si la psicopedagogía tiene que ver con la gestión de la ‘trayectoria vital individual’ de ‘ciudadanos de cualquier edad’ a lo largo de ‘toda la vida’, mucho me temo que los psicopedagogos no se conformen ya con sus siniestros despachitos; querrán un Ministerio (no crean, señores, que no veremos el Ministerio de Educación convertido en Ministerio de Orientación psicopedagógica).

Esta ‘orientación’ total (¿y totalitaria?) se legitima como se suelen legitimar hoy en día los delirios mesiánicos: haciéndose pasar por ciencia. De nuevo, palabras del currículum:

“La Psicopedagogía se define […] como la ciencia que se responsabiliza de personalizar los procesos educativos”


Una ciencia, señores, así que tranquilos, ‘ciudadanos de cualquier edad’, que sus vidas serán ‘orientadas científicamente’ utilizando “las técnicas adecuadas en los diferentes momentos en los que se puedan producir situaciones de transición”.

Ahora que la Psicopedagogía es una ciencia, el objetivo (de hecho es el ‘Objetivo general’ número 2) es

“Discriminar los planteamientos de la Psicopedagogía de otras formas no científicas de abordar los procesos de aprendizaje”


¿’Formas no científicas’? ‘¡Caca! ¿Quién habrá estado reflexionando sobre educación desde ‘planteamientos no científicos’? ¿Platón? ¿Aristóteles? ¿Rousseau? ¿Kant? ¿Hegel? ¿Nietzsche? ¿Bertrand Russell? Saben… Me parece que nos la quieren meter doblada, y como nos creamos el currículum, acabaremos sacando la filosofía a la calle… para que nunca más vuelva a las aulas. De hecho, la psicopedagogía la acabarán dando los de Ciencias para el Mundo Contemporáneo.

¿Y qué hacemos en clase? Muy fácil: lo contrario del espíritu del currículum, pero con un respeto religioso hacia su letra. El principio que hay que seguir para programar nuestra asignatura es ‘¿Querías caldo? Pues toma dos tazas’. De momento no tengo ninguna propuesta sistemática, pero valgan las siguientes ideas a modo de esbozo de lo que yo creo que hay que hacer:

1. La psicopedagogía no es una ciencia y eso es algo que debe quedar claro. Tampoco es ‘ciencia aplicada’. Tampoco es una ‘técnica’. De hecho no es nada, aunque la psicología y la pedagogía sí lo son. No vendría mal un poco de filosofía de la ciencia en clase de psicopedagogía (casi lo está pidiendo el ‘Objetivo General’ 2), antes de que los alumnos sean contaminados por la barbarie progre-positivista de CMC.

2. La psicología sí es una ciencia y el aprendizaje puede ser estudiado científicamente, por lo que es importante tratar los fundamentos neurológicos y psicológicos del aprendizaje.

3. La pedagogía no es una ciencia, sino una reflexión filosófica sobre la educación. Por lo tanto después de tratar las cuestiones psicológicas, hay que dar filosofía. No puede faltar Platón, ni Rousseau, ni Nietzsche (no tiene desperdicio Sobre el porvenir de nuetras instituciones educativas).

4. ‘Educación’ es un concepto esencialmente teleológico. Toda educación hace referencia a un fin, a un ideal humano a alcanzar. Los fines no pueden ser establecidos científicamente (a no ser que seamos Gobineau). Por ello la ética y la política son ineludibles en la reflexión pedagógica. Es una asignatura ideológica. No lo ocultemos.

5. Lo cierto es que de momento (eso acabará) el currículum deja al profesor cierta libertad para seleccionar los contenidos “que considere que deba tratar” por lo que no hay problema para centrarnos en psicología y en pedagogía. Sin embargo el texto se permite ciertas recomendaciones. Mi consejo es no seguir ninguna. Especialmente hay que huir de uno de los contenidos que el currículum considera ‘un apartado interesante’, y es la elaboración de un ‘Plan de desarrollo personal y profesional’. Además, habría que hacer caso omiso, en la medida de lo posible, del punto 3 de los contenidos titulado “La orientación educativa y profesional”. Si damos esa parte, nos convertiremos en el corre-ve-y-dile del psicopedagogo del centro.

6.- El currículum permite que se trate la historia de la educación. Así sea. Una lectura imprescindible para el profesor de psicopedagogía: Paideia, de Jaeger.

7.- Uno de los contenidos tiene que ver con el conocimiento del sistema educativo actual, la legislación respectiva y eso. Bien, tratémoslo. ¿Qué tal el panfleto antipedagógico? ¿Leemos a Inger Enkvist?

8.- Debería haber alguna lectura obligatoria en el curso, especialmente literatura. Se me ocurre El árbol de la ciencia, de Pío Baroja, Colmillo Blanco, de Jack London o Un yanqui en la corte del rey Arturo de Mark Twain. Incluso el Lazarillo de Tormes, si los de antes parecen largos. Se aceptan propuestas.

9. El currículum insinúa que a parte de las exposiciones por parte del profesor o de algún alumno, se invite a “otros expertos” (¡Otros!). No lo hagan.

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Las optativas esas.

Al parecer ya circula por ahí un borrador en el que se expone la situación en la que se pretende que queden las optativas relacionadas con la filosofía. Al margen de que consideramos ineludible la exigencia de la tercera hora, que debe ser reclamada siempre porque es lo único que garantiza una formación filosófica de calidad en el bachillerato, la cuestión de las optativas no es, sin embargo, baladí porque creo percibir en las reformas que se anuncian una clara antipatía por la filosofía, en primer lugar, una concepción positivista, reduccionista y ramplona de la ciencia, y una sobrevaloración de la psicopedagogía, que sustituiría a la Psicología por razones que no acierto a comprender del todo y que de existir, poco o nada tendrán que ver con la mejora de la calidad de la educación.

Ahí van las reflexiones que nos proponen desde la Sociedad de Filosofía de la Provincia de Alicante y que sintetizan su posición. Están colgadas en su blog, pero no me abstengo del corta-y-pega:


1. Resulta nefasto que la asignatura de Psicología se convierta en Psicopedagogía. Si bien se puede defender que la asignatura de Psicología es manifiestamente mejorable, no creemos que su conversión en Psicopedagogía contribuya, en absoluto, a su mejoría.

2. Juzgamos como igualmente negativa la desaparición de asignaturas como Antropología o Filosofía de la Ciencia. Se trata, en ambos casos, de importantes ramas del saber que, allí donde se imparten, resultan de gran utilidad para el alumnado.

3. Reivindicamos la adscripción (o co-adscripción) de la nueva asignatura de Métodos Científicos. Si bien ésta queda adscrita, en el borrador, a los departamentos de Matemáticas, Física y Química y Biología y Geología, queremos indicar que son los Departamentos de Filosofía quienes más experiencia poseen en la enseñanza de la metodología científica. Resulta, además, llamativo que se introduzca esta nueva materia a la vez que se elimina la posibilidad de impartir Filosofía de la Ciencia, gran parte de cuyo currículo se dedica al análisis de la metodología científica.

4. Creemos que existen muy diversas y mejores opciones de ampliar los conocimientos filosóficos de los alumnos que así lo escojan que mediante la nueva asignatura “Ampliación de Filosofía: la filosofía española del siglo XX y de la actualidad”. Dada la pérdida horaria que ha sufrido la Filosofía en 1º de Bachillerato, apostaríamos por intentar la ampliación de los conocimientos que allí se adquirían. Así, parecen más adecuadas asignaturas del tipo: “Grandes Cuestiones de la Filosofía”.

5. Denunciamos que, con el presente borrador, la optatividad vinculada a la Filosofía queda proscrita para los alumnos de la modalidad de Ciencias y Tecnología. La reflexión filosófica no debe verse exclusivamente ligada a la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales; es más, como hemos indicado, gran parte de su labor consiste en la reflexión sobre el ámbito científico o cuestiones de difícil catalogación por su carácter esencialmente interdisciplinar.

Hasta aquí el corta-y-pega.

De estas reflexiones, que como digo he copia-pegado del blog de la sfpa, quisiera destacar el hecho de que se prive a los alumnos de ciencias de las optativas de filosofía, cuando no es nada raro encontrar a alumnos de ciencias interesados en la filosofía y no porque sean extravagantes excepciones, sino porque es uno y el mismo espíritu el que nos conduce a la ciencia y a la filosofía. Que se tome la filosofía como algo privativo de las humanidades no indica más que quienes han redactado el borrador no tienen ni idea, ni de lo que es la filosofía, ni de lo que es la ciencia. No hay Platón sin matemáticas, ni matemáticas sin Descartes. No hay Kant sin Newton, ni hay física sin metafísica. Eso lo ignoran los del borrador porque son unos analfabetos, pero pronto también lo ignorarán nuestros alumnos.

En segundo lugar, no creo que la asignatura de Psicología sea manifiestamente mejorable. A mi juicio está muy bien como está, y además con 4 horas a la semana se puede hacer de todo. De hecho yo la imparto y es mucho más jugosa que la malograda Filosofía y Ciudadanía. Lo que sí que es manifiesto es que al sustituirla por psicopedagogía, se empeora, al menos porque se sustituye el todo por una parte, de modo que dejará de interesar a la mayoría, y por cierto, de ser interesante.

En tercer lugar, "dada la pérdida horaria que ha sufrido la Filosofía en 1º de Bachillerato" no creo que se deba tratar de suplir esa pérdida con una optativa, sino recuperando la hora perdida. Conste que no le hago ascos a ninguna optativa propiamente filosófica (que en la práctica nunca se ofertará), lo único que me asquea es que no se dé opción a la auténtica asignatura de filosofía, que es la Filosofía de 1º de Bachiller 'de toda la vida' (incluso más que la de 2º, diría yo).

En fin... recuerden que le debemos un gallo a Asclepio:

- ¿Qué hacéis, sorprendentes amigos? Ciertamente por ese motivo despedía alas mujeres, para que no desentonaran. Porque he oído que hay que morir en un silencio ritual. Conque tened valor y mantened la calma.
Y nosotros al escucharlo nos avergonzamos y contuvimos el llanto. Él paseó, y cuando dijo que le pesaban las piernas, se tendió boca arriba, pues así se lo había aconsejado el individuo. Y al mismo tiempo el que le había dado el veneno lo examinaba, cogiéndole de rato en rato los pies y las piernas, y luego, apretándole con fuerza el pie, le preguntó si lo sentía, y él dijo que no. Y después de esto hizo lo mismo con sus pantorrillas, y ascendiendo de este modo nos dijo que se iba quedando frío y rígido. Mientras lo tanteaba nos dijo que, cuando eso le llegar al corazón, entonces se extinguiría.
Ya estaba casi fría la zona del vientre cuando descubriéndose, pues se había tapado, nos dijo, y fue lo último que habló:
-Critón, le debemos un gallo a Asclepio. Así que págaselo y no lo descuides.
- Así se hará -dijo Critón-. Mira si quieres algo más.
Pero a esta pregunta ya no respondió, sino que al poco rato tuvo un estremecimiento y el hombre lo descubrió y él tenía rígida la mirada. Al verlo, Critón le cerró la boca y los ojos.
Éste fue el fin, Equécrates, que tuvo nuestro amigo, el mejor hombre, podemos decir nosotros, de los que entonces conocimos, y, en modo muy destacado, el más inteligente y más justo.
Platón: Fedón, 117e-118c

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Escrito de protesta de la Sociedad de Filosofía de la provincia de Alicante en Elche

La Sociedad de filosofía de la provincia de Alicante se reunió ayer públicamente con representantes de UPyD en Elche. Manifestaron su acuerdo por el rechazo a la reducción de carga horaria en la asignatura de Filosofía en 1º de Bachiller.

"La Sociedad de Filosofía de la provincia de Alicante anunció ayer su rechazo a la propuesta del Gobierno valenciano de reducir las horas de las clases semanales de esta materia en Bachillerato, con el argumento de que ayudan a conseguir "personas críticas y libres, con capacidad para razonar".

En el escrito de protesta, que también suscribe el partido Unión, Progreso y Democracia (UpD), tras una reunión del presidente de la Sociedad, Ángel Martín, y el coordinador del partido en la provincia, Aurelio Carrillo, se critica la reducción de la carga horaria asignada en el borrador de la Conselleria de Educación a la asignatura Filosofía y Ciudadanía que se cursa en el primero de Bachillerato.

A la reunión también asistieron Juan José Lara, vicepresidente de la entidad y la secretaria Helena Román, y de Unión Progreso y Democracia el portavoz en la provincia de Alicante, Félix Arias, el coordinador y portavoz en Elche, y Luis Miguel Aguirre, secretario de Organización y Afiliación.

"Creemos que la relegación de la Filosofía a un papel mínimo en el Bachillerato no es bueno para conseguir una educación integral de nuestros ciudadanos" ya que pretenden que "los alumnos no se conviertan en meras máquinas productivas sino en personas completas", según el escrito de la sociedad.

Además, los representantes indican que "pensamos que los alumnos que terminen Bachillerato deben tener conocimientos acerca de los grandes temas tradicionales de la Filosofía", entre los que se ayuda a "entender el origen de la Democracia en la sociedad griega, conocer a Sócrates, Platón y Aristóteles, a Tomás de Aquino o Marx", señalan.

Por ello, los profesores de Filosofía no entienden por qué "cada cierto tiempo hay que defender la materia y justificar su necesidad". En el escrito demandan tanto al PP como al PSOE que no utilicen la Educación como marco de batallas electorales.

Además, los representantes, reunidos ayer en Elche, piden a las distintas administraciones que apuesten por una enseñanza de calidad, puesto que, "para nuestra sociedad, es imprescindible que los estudiantes adquieran, con profundidad, herramientas teóricas y contenidos filosóficos"."

Noticia publicada en www.lasprovincias.es


Sociedad de Filosofía de la provincia de Alicante

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Es usted imbécil. Gustavo Bueno y los presocráticos.

El otro día citábamos un texto de Platón en el que Sócrates describe un barco en el que los marineros se amotinan contra el capitán, ignorantes de que es necesario cierto 'arte' para gobernar el barco. De pequeño siempre me han dicho que la ignorancia es muy atrevida; y tanto que lo es: esos marineros, ignorantes del valor de los enrevesados cálculos de su patrón, deciden que el tal es un charlatán, y que dos manos fuertes y un estómago lleno de ron bastan, de modo que ese día los tiburones comen caliente.
Ayer también citábamos un artículo de Javier Marías, escandalizándose no ya de la ignorancia de una Miss, sino de la complicidad con la que el propio sistema educativo fomenta que ciertos conocimientos sean considerados 'irrelevantes'.
Quién de nosotros no se ha encontrado nunca con el típico 'y eso para qué vale'. Lo peor no es cuando viene de los alumnos, porque es normal y hasta bueno que lo pregunten. Lo peor es cuando procede de compañeros profesores, lo que cada vez es más frecuente. Parece que al final los marineros se van haciendo con el gobernalle...
El vídeo es un fragmento de una entrevista a Gustavo Bueno en la que habla sobre los presocráticos. Las palabras que dedica a aquéllos que cuestionan la pertinencia de su estudio son duras, pero porque son verdades como puños y sirven no sólo para los presocráticos, sino para todo lo demás. De hecho dudo de que en la actualidad haya alguna disciplina que no esté amenazada por sus propios marineros.




El vídeo completo PINCHANDO AQUÍ

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La vida privada del Schistosoma

De un tiempo a esta parte me viene interesando el mundo (mundillo) de los parásitos. Ya he publicado un par de post sobre estos simpáticos bichos (Hongos y hormigas-zombi y Locos por los gatos) y, aun a riesgo de repetirme, he aquí el tercero. La razón de que me anime con este tema otra vez es que he descubierto al Schistosoma. A simple vista es un simple gusano, pero guarda un hermoso secreto. Antes de desvelarlo veamos este video grabado con ayuda de un microscopio:






En el video vemos dos schistosomas -concretamente schistosoma mansoni- copulando. ¿Dos? ¿Y dónde está el segundo? Este es el bello secreto que guarda nuestro amigo: en su interior. Resulta que en cierta fase de su ciclo vital, la hembra del schistosoma se introduce en el interior del macho, en una cavidad diseñada ad hoc denominada canal ginecóforo. Pero la hembra no entra en el macho sólo a copular, sino que se queda allí a vivir, dependiendo de él incluso para alimentarse. A partir de ese momento viven juntos y -nunca mejor dicho- compenetrados.

Ocurre con los schistosomas lo mismo que en aquél mito que recoge Platón en su Banquete y que pone en boca de Aristófanes. Hubo un tiempo -cuenta el mito- en que los seres humanos eran una especie de bola con cuatro piernas, cuatro brazos y una cabeza con dos caras. Estos seres humanos vivían tan felices que su dicha resultó ofensiva a los dioses, que decidieron castigarlos partiéndolos por la mitad y remendando la herida (el ombligo es un remache). Desde entonces los seres humanos andan tristes porque se han quedado sin su otra mitad. Sin embargo, a veces, alguno tiene la suerte de encontrarse con el o la que fue su otra mitad y entonces ambos sienten un irrefrenable deseo de volver a unirse. Lo dramático es que en su furor amoroso nunca conseguirán esa unión perfecta, siempre estarán partidos. Algo parecido a esa unión perfecta que buscamos con el amor es lo que ha conseguido el schistosoma.
Pero no todo en el schistosoma es tan hermoso. Además de ser un amante entregado, es la causa de una terrible enfermedad: la esquistosomiasis, que ha hecho estragos en Egipto, China, Filipinas, Japón, Indochina, Oriente medio y América del Sur. No hay belleza sin dolor.

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Dogmas de la pedagogía oficial(7). Comunidad e individualidad


Uno de los lugares comunes más frecuentados de la pedagogía oficial es el concepto de comunidad educativa. En un post anterior comparábamos a ésta con el “camarote de los hermanos Marx” –ya desde ahora me pido el papel del “mudo” para esta singladura, pero no está vedado a los mudos el aporrear teclados-. Es el signo de los tiempos; en el siglo lV A.C. Platón nos proponía “el mito de la caverna” para explicar la situación en que con respecto a “la educación o falta de ella se encuentra nuestra naturaleza”, en los comienzos del veintiuno el estado español encuentra su imaginería en el genial Groucho. Como en el famoso camarote, nuestra “comunidad educativa” no para de crecer y , al igual que en aquél, los elementos que se añaden contribuyen a hacer más patente el problema, pero no a aliviarlo; el pisotón del informe ha hecho daño esta vez, tanto que la causa del desaguisado se le ha achacado a Franco, no estaría mal “que los muertos entierren a los muertos”, pero pasado el sincope se buscarán víctimas más propicias; ya se encargarán de señalarlas “el plomero o su ayudante”, me huelo que algún liberal despistado se llevará el cachete y a éste no le va a librar la bienintencionada enmienda.


Quien conoce el espíritu del comunitarismo estará familiarizado con una de sus exigencias más habituales: “actuar todos a una”, así una de las causas de “nuestros” problemas se atribuye a esa falta de unidad de criterios o de actuación, una exigencia de este tipo puede ser dicha con mucho aplomo, atildando la voz, y encontrará en el público unánime asentimiento, rítmicos y sincronizados movimientos de cabeza , rostros serios, honesta preocupación... es el momento de la reflexión, del examen de conciencia... en este preciso momento algún individuo se encamina ya hacia el desierto, se embosca o se trasforma en burlón (bufón). El carácter totalitario del comunitarismo se revela claramente en su opacidad refractaria a cualquier crítica; pues cualquier objeción es un síntoma del mal que se denuncia: “falta de unidad, de cohesión”, el crítico es el elemento distorsionador, aquí lo que se requiere es adhesión.. y nada más. No es extraño tampoco que esas “actuaciones comunes” que se requieren, no sean otra cosa que “mis (sus) prejuicios” acatados por todos. El corolario de esta posición no es la solución de ningún verdadero problema, pero alivia las conciencias.. y la ciudad vive algunas horas tranquilas más, a costa del animal que se pierde en el desierto, aunque sea tan sólo en el dúctil elemento de la fantasía.

Comunidad, comunión, comulgar –con ruedas de molino.

La democracia –también nosotros tenemos derecho a invocarla-, sin embargo, tiene que ver con individuos, con individuos autónomos, racionales –al menos supuestamente-, con opiniones confrontadas, con polémica, con diferencias de pensamiento, de expresión y de acción.. y nada le es más ajeno que el silencio de los corderos o la paz de los cementerios.
La madurez , tan necesaria, se expresa en la capacidad de decisión personal, en reconocer y asumir el riesgo del error –en uno mismo y en los otros- , sólo una mente infantil –o un fanático- puede pretender tener la verdad, otorgársela a los demás y no digamos compartirla en feliz banquete festivo.

Pero se me dirá que todo esto no niega la necesidad –y posibilidad- de llegar a acuerdos, de “consensuar” unas pautas de actuación de obligado cumplimento y que poco se puede hacer si nos convertimos en jugadores solitarios.

Mi respuesta a esto es sencilla: esas normas están dadas; no vivimos en el vacío legal, ni somos extraños viajeros espaciales llegados a un planeta ignoto, no podemos ser jugadores solitarios aún cuando lo quisiéramos; nuestras normas y nuestras instituciones tienen una honda y esforzada historia. La solución a nuestros problemas pasa por el respeto al individuo, por suponer su racionalidad y su autonomía moral, por reconocer su valía profesional. El comunitarismo, que desconfía del individuo –y lo desprecia-, anula las fuerzas creadoras, siembra ineptitud y resentimiento -los no convencidos pueden reparar en los ejemplos de la historia- Algunos preferimos soportar las extravagancias e irregularidades de algunos particulares –por descontado los otros deberán también soportar las nuestras, qué remedio- a alienar nuestra falible autonomía en el “nosotros los buenos” , que se ha demostrado en la historia tan fatuo como perverso.

El desastroso camarote nos exige una solución: que no sea ésta el Fata Morgana del " reino de los justos".

Si han llegado hasta aquí se merecen un regalo, obtenido por medio de un blog amigo:

Poco a poco he comprendido el defecto general de nuestro tipo de educación y formación: nadie aprende, nadie quiere aprender, nadie enseña -a soportar la soledad.

Friedrich Nietzsche


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Debate en torno a “No es verdad que no sea verdad”




La difusión del escrito de Ricardo Moreno, No es verdad que no sea verdad”, ha dado lugar a un buen número de artículos y comentarios que nos complace recoger aquí,por si algún lector distraído no conociese alguno de ellos y también para animar a otros al debate, ya sea en la forma de nuevos posts, o en comentarios a éstos.

Profesor en la secundaria. Discurso de Wakefield y Beatrice

Desde la caverna de Platón. Las imposturas del misionero 4. Los estafadores.

Angelus Novus. Ricardo Moreno. No es verdad que no es verdad.

Pseudópodo. Deconstruyendo “No es verdad”

Buscando. No es verdad que no es verdad.

Soplo de conocimiento. Pedagogía cartesiana.

Hipnopedia. DEUS EX MACHINA.

Boulé. Las dos españas (educativas)

Libro de notas. No es verdad que no sea verdad. Texto de RMC. Y muchos comentarios.

Waldenland25. No es verdad que no sea verdad, De esencias y apariencias, fraudes e impostores.

Antes de las cenizas. No es verdad que no es verdad.

No olviden debatir sobre el asunto.

Actualización:

Profesores.jimena. ¿Es o no es verdad?. Juzga por ti mismo.

Pseudópodo. Va a ser verdad que es verdad.

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