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Manifiesto de Maestros y Profesores



Advertíamos en el post de ayer contra los pactos cuando éstos se presentan como una especie de 'solución final'. Hay razones para pensar que el pacto que se cierne sobre la educación en España va a ser de los malos, cuya única virtud será apuntalar un sistema que ya no se sostiene. Vistas las propuestas del gobierno, no parece que se vayan a tener en cuenta las reivindicaciones que desde los profesionales de la docencia se vienen haciendo desde que se aprobó la LOGSE (e incluso desde antes, cuando era 'experimental'). Esto es lo que ha motivado que un grupo de profesionales de la docencia decidan ponerse manos a la obra y hacerse oír con este MANIFIESTO DE MAESTROS Y PROFESORES. Me adhiero al manifiesto y les invito a ustedes a hacerlo también. Sin más comentarios, reproduzco el manifiesto, que también es accesible desde los siguientes links (También se ha creado un grupo en Facebook):



MANIFIESTO DE MAESTROS Y PROFESORES:
POR UN SISTEMA EDUCATIVO LIBRE, EFICAZ E INDEPENDIENTE

Cuando la soledad de un amplio colectivo de ciudadanos y la falta de representación política de sus argumentos impelen al desencanto y a la irritación, pero también a la sagacidad, es un deber inexcusable de la sociedad civil tomar la iniciativa y exigir que se tengan en cuenta sus reivindicaciones.

Sostenemos como incontrovertibles las siguientes evidencias: que el de los docentes es uno de los colectivos profesionales de España más desguarnecido, más irrepresentado, más desengañado, más enfadado y, en última instancia, más capacitado para denunciar el cúmulo de atropellos que se han ido cometiendo desde hace más de veinte años; que las diversas reformas educativas han fracasado estrepitosamente en todos sus planteamientos y han condenado a generaciones de estudiantes españoles a ser de las peor preparadas de la Unión Europea; que las circunstancias económicas de nuestro país obligan a dar, cuanto antes, un giro radical en las políticas educativas que han venido proponiendo hasta ahora los partidos políticos con representación parlamentaria, ya que, de no ser así, ninguna reforma logrará el objetivo -suponemos que sincero- de sacar a España de la grave crisis en la que se halla inmersa.

Por ello, y ante el anuncio de las negociaciones que el Ministerio de Educación está llevando a cabo con diferentes grupos políticos y con los principales sindicatos de la enseñanza, los abajo firmantes (maestros de Primaria, profesores de Secundaria y Bachillerato, profesores de Formación Profesional, profesores de Universidad, padres, madres y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de exigir:

1.- Que el Pacto por la Educación incluya el criterio de los profesionales de la enseñanza que están dando clase -y no sólo de quienes dicen ser sus representantes-, únicos expertos hasta el momento y principales conocedores de la realidad de las aulas españolas.

2.- Que el Pacto por la Educación se despoje de una vez por todas de la influencia de modas pedagógicas que no valoran el esfuerzo, la disciplina o la transmisión de conocimientos; limite las atribuciones de psicólogos y pedagogos, tanto en la administración como en los centros, a los fines estrictos de su adscripción, y se atenga exclusivamente a la realidad de unos estudiantes que necesitan con urgencia una formación en contenidos exigente para afrontar los retos del futuro.

3.- Que el Pacto por la Educación impida todo intento de manipulación ideológica de los planes de estudios, evite cualquier prejuicio partidista o electoralista, se atenga únicamente a los hechos, detecte los problemas más acuciantes y actúe en consecuencia, sin que se vea lastrado o condicionado por intereses espurios que nada tienen que ver con la enseñanza.

4.- Que el Pacto por la Educación no confunda, como se viene haciendo desde hace más de veinte años, la igualdad de oportunidades de una enseñanza obligatoria hasta los 16 años con la uniformidad de capacidades, y el derecho universal a una educación de calidad con la obligación de recibir unos mismos contenidos, exigencia que atenta contra los derechos individuales, niega que existan personas con distintas capacidades físicas e intelectuales o con perspectivas e intereses diversos, e impide que el Estado salvaguarde la legítima aspiración de los ciudadanos a promocionar socialmente.

5.- Que el Pacto por la Educación conciba una Enseñanza Infantil que no ignore que los niños de edades comprendidas entre los 0 y los 4 años han de pasar la mayor parte del tiempo con sus padres, aun cuando eso signifique que deban reconsiderarse las actuales normativas que rigen los permisos de maternidad y paternidad y los horarios laborales de los progenitores; que no eluda la responsabilidad de iniciar el aprendizaje de ciertas habilidades intelectuales cuando la capacidad o la inclinación de los alumnos así lo requieran; que no se entienda, en definitiva, como una etapa en la que sus profesionales han de quedar reducidos a ser simples nodrizas.

6.- Que el Pacto por la Educación considere la Enseñanza Primaria como el ciclo más importante en la formación del alumno, limite la promoción automática a los primeros años de la etapa, no desdeñe el rigor y la exigencia necesarios para afianzar tanto las habilidades primordiales en lectoescritura y cálculo matemático como los conocimientos básicos de otras disciplinas también esenciales, y no eluda la necesidad de plantear una Primaria hasta los 14 años. Pero que, sobre todo, haga de este periodo de aprendizaje el mejor momento para guiar al alumno en su futuro académico demandándole tenacidad, disciplina y esfuerzo, y detectando a tiempo y prestando una mayor atención a los problemas que puedan surgirle mediante una exigente labor de orientación -labor que sólo tiene sentido y es eficiente en esta etapa- que huya de la inútil burocracia actual y, principalmente, a través de programas de refuerzo dentro y fuera del aula.

7.- Que el Pacto por la Educación recapacite sobre la conveniencia de mantener, contra viento, marea y estadísticas adversas, la Enseñanza Secundaria, etapa que se ha revelado como uno de los mayores fracasos de las últimas reformas legales; que conciba, en su lugar, la creación de un Bachillerato de 4 años de duración que recupere el valor del mérito académico acabando con la promoción automática y restablezca la especificidad que le da sentido y que lo define como la etapa preparatoria para los estudios superiores; que se atreva a abordar definitivamente una reforma de la Formación Profesional que convierta esta etapa en el motor más importante para transformar el modelo productivo de nuestro país, y que evite que se la continúe considerando una simple alternativa para aquellos que no pueden acceder al Bachillerato, otorgándole, para ello, 4 años de duración tras la Primaria, dotándola de medios y dignificando sus objetivos mediante el mérito y la excelencia.

8.- Que el Pacto por la Educación no condene a los alumnos que fracasan a la precariedad laboral y que incluya con carácter de urgencia, para ello, un tercer itinerario de Iniciación Profesional a los 14 años -de 2 años de duración- que armonice la presencia de las asignaturas instrumentales con una atención especial a materias exclusivamente prácticas, procurando así una cualificación profesional temprana y una salida laboral digna y suficiente como para no impedir la promoción social a la que todo ciudadano tiene derecho.

9.- Que el Pacto por la Educación plantee un sistema de conexión de los diferentes itinerarios salidos de la Enseñanza Primaria con racionalidad y sentido común, mediante cursos puente o exámenes de ingreso que huyan de la excesiva condescendencia que existe hoy día.

10.- Que el Pacto por la Educación evite la impostura de los actuales procedimientos de evaluación del sistema de enseñanza y plantee la urgente necesidad de unas reválidas estatales y vinculantes al final de cada etapa que hagan de los resultados el único y principal indicador fiable de la realidad de alumnado y profesorado.

11.- Que el Pacto por la Educación dignifique la figura del docente modificando, para ello, la actual estructura de los centros de enseñanza, facilite su labor rebajando el número de alumnos por aula, restablezca su autoridad devolviendo al claustro de profesores las competencias disciplinarias y restituya su autonomía confiriéndole la competencia para elegir a los directores y otorgando a los diferentes departamentos didácticos la libertad real para elaborar los planes de estudios.

12.- Que el Pacto por la Educación dignifique la figura del docente confiando a su único criterio las cuestiones derivadas de la enseñanza, despojándole de atribuciones ajenas a su cometido, acabando de una vez por todas con el absurdo sistema de promoción horizontal, incentivando su carrera mediante la búsqueda del estímulo académico y laboral, que, en todo caso, nada tiene que ver con los cursillos que actualmente organizan sindicatos y centros de profesores y recursos, dignificando el menoscabado Cuerpo de Catedráticos de Bachillerato y concibiendo un sistema de acceso a la función pública docente diferenciado para cada etapa educativa y basado exclusivamente en la excelencia.

13.- Que el Pacto por la Educación proponga por fin respuestas serias y contundentes a los graves problemas que sufre la Universidad española, que recorte el número de universidades a fin de evitar la actual infradotación y la mediocridad a las que están expuestas, que reconduzca la vigente política de títulos a patrones de sensatez científica y económica, que racionalice los planes de estudios, que modifique los actuales modelos de gestión administrativa y emprenda una desburocratización en masa, que solucione los antimeritocráticos estándares de selección y de evaluación del profesorado, que reconsidere y adapte a la realidad de nuestro país los dudosos procesos que se han seguido para adoptar los nuevos requisitos de Bolonia, y que potencie programas de investigación con dotación suficiente evitando por ley la influencia política que hoy día impide o pone en entredicho, no sólo la eficiencia y la utilidad de éstos, sino el libre debate de ideas y, sobre todo, el concurso de toda disidencia crítica.

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II Olimpiada filosófica. De ovejas y Leviatanes.



El pasado sábado se celebró en Elche la segunda Olimpiada filosófica, organizada por la Sociedad de Filosofía de la Provincia de Alicante. De momento se ha hecho eco del asunto el diario información, pero seguro que en breve habrá alguna referencia más en la prensa. Sin duda el éxito de este tipo de actividades demuestra que la filosofía goza de buena salud en nuestros tiempos. Comparto completamente la valoración que del acto hace la SFPA y a ella me remito. Quisiera, sin embargo, comentar el acontecimiento a modo de espectador.

Sorprende, en primer lugar, la calidad de los participantes, sobre todo porque uno conoce de primera mano el sistema educativo que han sufrido; supongo que la inteligencia es tan difícil de extinguir como la estupidez. Es significativo también el hecho de que todos los concursantes compartían ciertas tesis de fondo. Como es sabido, el tema de este año era si debemos obedecer leyes injustas y, si no interpreté mal las distintas exposiciones, creo que podemos establecer los siguientes puntos de acuerdo entre ellas:

1) Todos los concursantes tendían, de un modo u otro, a vincular la justicia o injusticia de las leyes al régimen político en el que han sido aprobadas. Para expresarlo de una forma simple: en democracia las leyes son justas, y en el resto de regímenes no lo son.
2) Además de la justicia, también la obligatoriedad de la ley va ligada al régimen político. Dicho de otra manera, en democracia hay que obedecer y en los demás sistemas no necesariamente.

Por supuesto ninguno de los concursantes mantenía estas dos tesis en toda su pureza. Éstas más bien son una abstracción mía que, sin embargo, creo que recoge bastante bien el 'espíritu' de las diversas exposiciones. Según este 'espíritu' que creí percibir, la cosa quedaría como sigue: en democracia las leyes son justas y deben ser sistemáticamente obedecidas; mientras que el resto de regímenes son injustos y deben ser sistemáticamente combatidos. Sin duda la LOGSE ha cumplido su misión y eso que estos chavales, por edad, se han librado de la educación para la ciudadanía. Fue el catedrático de Filosofía del Derecho Manuel Atienza quien, con mucha suavidad, 'regañó' a los participantes acusándolos de ser 'demasiado obedientes'. Por supuesto a los alumnos todavía les queda un largo camino por recorrer y tiempo tendrán para librarse de ciertos lastres. La cuestión es que ese concepto ambiguo, confuso y mítico de democracia como quintaesencia a priori de la justicia y fundamento definitivo de la obligación desprende un tufillo ante al cual es imposible no aflojarse la corbata. Y lo peor es la facilidad con la que se esgrime, la habilidad con la que nos lo cuelan y la rabia contenida con la que a veces nos lo tiran a la cara.
En manos de estos jóvenes pensadores está aprender a trasquilar ovejas, a ver si resulta que alguna oculta un Leviatán.

P.D.
No puedo dejar de agradecer a los 40 participantes de la Olimpiada su esfuerzo y su honestidad intelectual, gracias a los cuales todos pudimos disfrutar de una estimulante velada filosófica. Espero que su ejemplo cunda y que el año que viene se animen muchos más a participar. Quisiera por fin, a nivel personal, agradecer su participación a las alumnas del I.E.S. La Foia de Ibi Sandra Reche y Sara Yousfi -esta última galardonada con el tercer premio- por sus trabajos y el esfuerzo con el que se han ocupado de un tema tan difícil como el planteado.

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Las orejas del lobo, el pacto educativo, y el capote mágico

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No sé si debemos considerarnos de enhorabuena o por el contrario estamos en vísperas de lamentar una nueva ocasión perdida. Las propuestas del PP y del ministro Gabilondo [ uno pidiendo la sustitución de 4º de ESO por un curso optativo: 1º de Bachiller o 1º de FP, el otro proponiendo modificar el actual 4º de ESO para convertirlo en un curso con “dos perfiles” uno orientado a la FP y otro al Bachillerato] suponen el reconocimiento del fracaso del sistema de reforma diseñado a finales de los 80, que culminó con la Logse y pretendía un camino común único para todos los alumnos de secundaria, camino que en todo caso debería adaptarse a la diversidad individual. El fracaso de este proyecto ha sido una realidad incontrovertible, fracaso escolar, gran número de alumnos que acaban la escolaridad a los 16 años sin ninguna titulación y nula capacitación profesional, problemas de disciplina, segregación encubierta en grupos por niveles de conocimiento y disciplina –que no resolvían ningún problema- y por último la aparición de programas especiales como los PCPI y “aula abierta”, con los que se intentaba paliar el problema. Ahora, las propuestas de ambos grupos son un signo de reconocimiento manifiesto de tal fracaso. Parece que deberíamos felicitarnos por el acuerdo: ambos parecen coincidir en que nuestro sistema educativo debe proponer diferentes vías de formación en consideración a los diferentes intereses y diferentes talentos de los alumnos. Podríamos felicitarnos a pesar de la inaudita tardanza para llegar a esta conclusión; la inhibición del PP en los años que detentó el gobierno, pues solo al final del segundo mandato la LOCE proponía unos itinerarios comparables a las propuestas actuales, sin embargo está ley no llegó a hacerse realidad, la LOE quiso refrendar la Logse en huida hacia delante y haciendo oídos sordos a una realidad manifiesta. Todos los parámetros educativos confirmaban la gravedad del asunto, pero solo la crisis económica ha obligado a reconocerlo; la crisis económica nos ha recordado la importancia de la formación profesional, nos ha mostrado la insensatez de mantener a un gran número de jóvenes en un sistema educativo inoperante que no les ofrece una capacitación real y útil para desempeñarse en la vida, nos ha mostrado la insensatez de un país que ha tomado la educación como un juego donde poner en práctica las ocurrencias del primer iluminado con pretensiones salvíficas.

Sin embargo no estamos por el entusiasmo, y en rigor estamos por el desencanto, porque ambas propuestas nos parecen insuficientes. Pueden quizá (estaría por ver) maquillar un poquito el nivel de bachillerato y aliviar los grises tiempos que se avecinaban para la universidad. Pero no solucionarán el problema más real y acuciante, el problema del verdadero fracaso escolar: el de esos jóvenes para los que la escuela actual no ofrece formación ni capacitación para un desempeño profesional, sin el cual toda esa educación en valores –humanos, democráticos, emocionales…- que se pregona no es más que palabrería, y autocomplacencia (no queremos utilizar términos como autoengaño y fraude) Ese problema no se resuelve con una diferenciación de itinerarios a los quince años, a esa edad el mal está hecho. Hay que afrontar el problema en la raíz: la educación común generalista debe quedar reducida a la escuela primaria (infancia). En la escuela secundaria (adolescencia) debe estar presente desde el primer momento la capacitación para el mundo laboral, debe atenderse a las diferencias de talento y de intereses y ofrecer la diversidad de itinerarios acordes a éstos. Sin estos mínimos solo hay engatusamiento…y capotazos de distracción.

Aquejado de un ataque de fiebre optimista había pensado que quizá sumando las propuestas de ambos partidos podía salir algo medio decente: sustitución de 4 de Eso por el 1º de Bachiller o 1º de FP. Y conversión del actual 3º de ESO en un curso con dos “perfiles”, orientados a Bachiller o FP. Pero sería una nueva prórroga al desastre y una nueva ocasión perdida. Ese curso orientativo debe ser 2º de ESO. Y a partir de los catorce años se deben ofrecer Bachiller y FP en dos ciclos de dos años, elemental y superior. Además de los programas especiales como PCPI y similares.

Un programa como éste.

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Dogmas de la pedagogía oficial 8. La motivación



Si yo tuviera una escoba…

Desde hace algún tiempo venimos tratando aquí lo que considerábamos dogmas de la pedagogía oficial: ciertas ideas con estatus de intocables dentro del ámbito docente. Y que por intocables han servido para alimentar un gran fraude. Pero creo que la más perniciosa de todas ellas no la hemos tratado aún directamente, aunque sí de forma “transversal” pues está presente como argamasa en el resto de dogmas, se trata del dogma de la motivación. La motivación es el concepto omnipresente en toda literatura educativa, en toda discusión y en toda ceremonia del sistema educativo español en las dos últimas décadas. En la teoría pedagógica la motivación puede tener consideraciones diversas, tiene sus defensores dogmáticos, pero también sus críticos: aquellos que limitan su valor. Es su uso dogmático – el que no examina sus fuentes, ni sus condiciones, ni sobretodo sus límites- lo que aquí rechazamos. Para nosotros la motivación es un factor secundario, y no puede ser el centro desde el que se articule la educación; un sistema educativo que quiera fundarse sobre la motivación está condenado inexorablemente al fracaso. La falta de motivación se esgrime como causa principal del fracaso escolar, y con cierta ingenuidad –no exenta de su pizca de maldad- se prescribe eliminar aquella para eliminar éste; los niños y adolescentes no están motivados, y por tanto se aburren, no prestan atención, ni trabajan con energía, aparecen los conflictos de disciplina y viene el fracaso escolar… en cambio si los niños estuviesen motivados, estarían divertidos en el colegio, atentos, trabajarían con gusto enérgico y en armonía… El diagnóstico está hecho, y la medicina recetada. Solo queda... ponerle el cascabel al gato. ¿Y quién se lo ha de poner? Pues está clarísimo, aquellos a quienes le corresponde: los profesores. Rigurosa lógica, rigurosa tautología. ¿Y los padres?, bueno, los padres también tienen que arrimar el hombro un poquito [perdón, implicarse], y cooperar junto al resto de la comunidad educativa, desde posiciones comunitarias y democráticas, -cuando no más democráticas- y desde normas al servicio de la prevención. Sí, todos juntos a motivar al infante. Y el infante, que se huele la trama –porque de tonto no tiene un pelo, sobreestimulado como está desde la cuna- se despatarra en su pupitre, echa los hombros hacia atrás, se despereza lentamente, y le dice con un cierto aire entre displicente y fastidiado al profesor: motíveme.

¿Se imaginan el resultado?

Hay otra forma de entender la educación en la que la escuela no se percibe como una actividad más junto a muchas otras posibles [por ejemplo la excursión Terra Mítica del fin de semana], en la que se concibe la educación como una necesidad para que el niño se convierta en hombre capaz. Esta concepción no se funda en la motivación, en el deseo, sino en la conciencia de necesidad. Y se entiende que el deseo nace de la necesidad.


Yo he sido educado en las letras desde mi infancia, y como se me persuadía de que, por medio de ellas, se podía adquirir un conocimiento claro y seguro de lo que es útil para la vida, tenía un extremado deseo de aprenderlas.

René Descartes.


PS. En este momento alguien me susurra a la oreja que el humanismo ha muerto.


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Año nuevo

Soy memoria de hombre;
Luego, nada. Divinas,
La sombra y la luz siguen
Con la tierra que gira.

Luis Cernuda.


La vida es, sin duda, cíclica, marcados como estamos por nuestros giros cotidianos sobre el propio centro y por los viajes anuales alrededor de nuestra familiar estrella… pero entre los microbios estelares dedicados al mutuo avasallamiento llamados hombres, existe una variedad especialmente aquejada de circularidad: los profesores. Y entre éstos, son quizá los profesores de historia de la filosofía quienes la padecen en grado superlativo. Es mi caso. El invierno se ha convertido para mí en un época oscura, barroca, enmascarada, de campos embarrados y donde bajo la nieve y el hielo pueden encontrarse los cuerpos descompuestos de cadáveres ajusticiados en trifulcas religiosas o en guerras de fronteras y sucesiones, y en cuyas calles nocturnas uno teme encontrarse con algún puñal embozado... los meses de marzo y abril traen la luz y el viento fresco y revitalizador de los mares del norte, y mayo la furia, la aniquilación y el ímpetu creador de la vida…y llegará septiembre ¿Brilla Jonia?.

Nuestra vida es cíclica pero no es mera repetición, sino espiral creadora, pues nada ocurre dos veces. Como dice nuestra querida Wislawa Szymborska : En esta escuela del mundo/ni siendo malos alumnos/repetiremos un año,/un invierno, un verano.


PS. Ha comenzado 2010 y manda la tradición manifestar los mejores deseos para el año entrante. Yo quería recordarles un acontecimiento pasado: el nacimiento hace unos meses de un nuevo blog, Deseducativos, un blog de profesores preocupados por el estado actual del sistema de enseñanza español y que pretende ser un lugar de encuentro y de acción para ayudar a renovarlo.

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Educar en bolas y prohibir el móvil

Husmeando por menéame encontré el otro día la noticia de un profesor del Reino Unido que para 'ser guay' tuvo la ocurrencia de quedarse medio en bolas delante de los alumnos. Los alumnos, por supuesto, lo celebran con regocijo, y alguno decidió inmortalizar la hazaña con su móvil. Y a partir de ahí, un par de clics y a Youtube. El profe 'guay' queda despedido. Mola. Pero vean, vean, el inefable vídeo:



Traigo este vídeo tan feo a colación de uno de uno de esos debates que con relativa frecuencia se da en los centros educativos. Se trata del cansino 'móvil sí, móvil no'. De vez en cuando la cosa se sale de madre y alguien propone la 'solución final': nada de móviles en el instituto, prohibida su entrada, y muerto el perro, se acabó la rabia. En este sentido el vídeo que propongo debería ser objeto de estudio y análisis obligatorio en todas las facultades de educación y, por supuesto, en el lamentable máster pedagógico de nueva factura.

En mi interpretación, el profesor que se queda en bolas para ser 'guay' es toda una metáfora del sistema educativo español. La incompetencia del profesor británico queda expuesta gracias a un vídeo realizado por uno de los alumnos. Sin duda la intención del alumno que lo graba no es que despidan al profesor, muy al contrario: puede que esté encantado con sus métodos. Sin embargo, de un modo involuntario, su vídeo se convierte en un testimonio de la negligencia del profesor y permite expulsarlo. ¿Qué pensarían ustedes si en vez de despedir al profesor se expulsara al alumno que grabó el vídeo? ¿Y si se propusiera prohibir la entrada de móviles en el centro alegando que incitan a los profesores a quedarse en bolas? En estos casos, aun aceptando que al alumno no debería haber grabado nada, pensaríamos que los responsables son cómplices de la ineptitud del profesor y que quieren ocultar la suya propia.

Pues eso es precisamente lo que ocurre en los centros españoles: los profesores y el sistema educativo en su conjunto estamos en bolas, y hay multitud de vídeos que lo demuestran. Sin embargo, en vez de hacer algo con el sistema, se carga contra los móviles y sus inconscientes usuarios, como si éstos fueran la causa última de todas las bellaquerías grabadas.

A título personal, jamás he tenido problema alguno derivado de un móvil en clase. A veces ha sonado alguno, el alumno se ha apurado un poco y lo ha apagado. Ya está. Lo mismo que cuando me suena a mí. Y si alguno se ha empeñado en hacer el tonto, pues un parte y a otra cosa, igual que cuando molestan con una pelota o un pito. Por eso me extraña que la mayoría vea en el móvil prácticamente la causa de todos los males. Creo que se trata de una especie de miopía contagiosa que no permite pasar del mensajero al mensaje.
Pero lo cierto es que todos esos vídeos que corren por ahí y que nos escandalizan sólo vienen a poner de manifiesto que estamos en bolas. Cargar contra tales vídeos sólo beneficia a aquéllos que tienen la responsabilidad de que permanezcamos así; y apunten lo alto que quieran. Gracias a todos esos vídeos sabemos:

1) Que los profesores estamos en bolas ante el alumnado.
Esto lo vemos en multitud de vídeos donde de un modo u otro, los alumnos insultan, vejan o maltratan a su profesor. El sistema educativo, para ser 'guay' nos ha privado de las herramientas para hacer valer nuestra autoridad como profesores. Esos vídeos son el testimonio de lo que tienen que soportar los profesores y a menudo con la seguridad de que no encontrarán apoyo ni en la administración ni en sus propios compañeros. Son esos vídeos la única prueba de que estamos en bolas. Si no existieran, los responsables dirían que todo funciona: miles de papeles lo prueban.

2) Que los alumnos están en bolas frente a otros alumnos
Hay otro 'género' en el que ciertos energúmenos se ceban con los más débiles. Los agresores negarían hasta la saciedad los hechos si no hubieran sido tan gilipollas de grabarlos. La misma administración lo negaría de faltar dicha evidencia, e incluso en algún caso, ha sido el centro el que negaba sistemáticamente los hechos. Para ser 'guay' el sistema ha inventado mediaciones, convivencias, educación en valores, prevención frente a sanción y buenrrollismo con el malo. Pero ahí está el vídeo escupiéndonos a la cara el resultado de toda esa morralla legislativa que configura nuestro sistema educativo.

3) Que estamos en bolas ante las nuevas tecnologías
Estoy convencido de que en muchas ocasiones la fobia a los móviles sólo tiene su origen en la incomprensión que determinados profesores tienen de las nuevas tecnologías. La administración se gasta la pasta con cosas espectaculares y 'guays' como pizarras digitales o portátiles a gogó. En los propios currículums siempre hay algún apartado sobre las TIC y no paran de ofrecerse cursos y cursos para profesores. Pero lo cierto es que en la mayoría de centros no hay equipos informáticos decentes ni siquiera para los profesores, que las aulas están diseñadas para impedir cualquier uso razonable de las nuevas tecnologías y que si uno quiere que algo funcione, tiene que usar su propio equipo, pues los del centro suelen estar obsoletos. Y todo lo que se dice en los currículums sobre TIC.... nada, los alumnos prácticamente no saben enviar un correo electrónico, no ven en el ordenador más que un medio para decir paridas en el tuenti y por supuesto cualquier noción sobre programación es autodidacta. Respecto a los cursos para profesores, tendrán suerte si se apuntan a uno en el que se aprenda algo más que a cortar y pegar. El caso es que tras toda la cháchara, nos ponen un móvil delante y nos quedamos en bolas sin saber qué hacer y en vez de ver una potente herramienta educativa, nos parece cosa de brujas, de manera que a la hoguera con él.

4) Que los alumnos acaban su educación en bolas
El sistema, para ser 'guay', ha ido eliminando, descafeinando, degenerando y 'optativizando' todas aquellas materias que durante siglos han educado a la humanidad tanto ética como estéticamente. Por otra parte, la exigencia y el esfuerzo, como no son 'guays', se sustituyen por tutorías, técnicas de estudio y qué malo este profe que sabrá mucho pero no sabe enseñar. Al final esos vídeos no son sino un producto en el que se expresa objetivamente el nivel ético y estético de nuestros alumnos, que acaban su educación y están en bolas porque no saben hacer la 'o' con un canuto.

A continuación les enlazo un documento que pretende ser una argumentación contra la prohibición total de los móviles que pongo a disposición de quien necesite usarla.


Lamento que el post me haya salido demasiado largo como para enviarlo por SMS.

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Es usted imbécil. Gustavo Bueno y los presocráticos.

El otro día citábamos un texto de Platón en el que Sócrates describe un barco en el que los marineros se amotinan contra el capitán, ignorantes de que es necesario cierto 'arte' para gobernar el barco. De pequeño siempre me han dicho que la ignorancia es muy atrevida; y tanto que lo es: esos marineros, ignorantes del valor de los enrevesados cálculos de su patrón, deciden que el tal es un charlatán, y que dos manos fuertes y un estómago lleno de ron bastan, de modo que ese día los tiburones comen caliente.
Ayer también citábamos un artículo de Javier Marías, escandalizándose no ya de la ignorancia de una Miss, sino de la complicidad con la que el propio sistema educativo fomenta que ciertos conocimientos sean considerados 'irrelevantes'.
Quién de nosotros no se ha encontrado nunca con el típico 'y eso para qué vale'. Lo peor no es cuando viene de los alumnos, porque es normal y hasta bueno que lo pregunten. Lo peor es cuando procede de compañeros profesores, lo que cada vez es más frecuente. Parece que al final los marineros se van haciendo con el gobernalle...
El vídeo es un fragmento de una entrevista a Gustavo Bueno en la que habla sobre los presocráticos. Las palabras que dedica a aquéllos que cuestionan la pertinencia de su estudio son duras, pero porque son verdades como puños y sirven no sólo para los presocráticos, sino para todo lo demás. De hecho dudo de que en la actualidad haya alguna disciplina que no esté amenazada por sus propios marineros.




El vídeo completo PINCHANDO AQUÍ

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Esos saberes irrelevantes. Javier Marías

En El País Semanal de hoy Javier Marías reflexiona acerca de la educación a partir de una anécdota: una aspirante a Miss, al ser preguntada por la fecha del descubrimiento de América por Colón, respondió: 1780, y cuando, por ello, en un programa de TV algunos periodistas intentaron mofarse de ella, respondió ufana: “es irrelevante saber eso”.

“Es irrelevante saber eso". En cierto sentido no le falta razón a la candidata a "Reina", porque lo mismo opinaron, a buen seguro, cuantos profesores tuvo en su vida y los responsables de Educación -gubernamentales y autonómicos- de las últimas dos o tres décadas, que han hecho todo lo posible por convertir a España en una sociedad de iletrados, de ignorantes ufanos de su ignorancia, de primitivos duchos en tecnología; así como un buen número de progenitores, que se han dedicado a exigir a los docentes que enseñen a sus vástagos "cosas prácticas", que les sirvan para ganarse la vida en el futuro, y no pierdan el tiempo con lo "irrelevante". ¿Sirve de algo el latín, una lengua cadáver? ¿Sirven las matemáticas, cuando tenemos calculadoras que nos dan el resultado de cualquier operación en el acto? ¿Sirven la gramática, la sintaxis y la ortografía, si da lo mismo cómo se hable y se escriba? ¿Sirve conocer la historia, si basta con buscar en Internet para averiguar al instante quién fue tal personaje o qué pasó tal año? ¿Sirve la geografía, si cogemos aviones que nos trasladan a cualquier sitio en unas horas y nos trae sin cuidado el trayecto? ¿Sirve algo de algo? ¿Y qué es, pues, "lo práctico"? Tal vez sólo aprender a manejar el ordenador y la calculadora. En realidad, ¿para qué es necesario ir a la escuela? ¿Para tener una idea del mundo, del pasado de la humanidad, de la historia del arte y de las religiones, de la evolución de las ciencias, de nuestra anatomía, de los textos que se han escrito, de la multiplicación y la división y la suma y la resta, del círculo y el triángulo? Nada de eso es "práctico" ni ayuda a ganarse la vida, no digamos a ser Reina Hispanoamericana. Y sin embargo ...”

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Debate en torno a “No es verdad que no sea verdad”




La difusión del escrito de Ricardo Moreno, No es verdad que no sea verdad”, ha dado lugar a un buen número de artículos y comentarios que nos complace recoger aquí,por si algún lector distraído no conociese alguno de ellos y también para animar a otros al debate, ya sea en la forma de nuevos posts, o en comentarios a éstos.

Profesor en la secundaria. Discurso de Wakefield y Beatrice

Desde la caverna de Platón. Las imposturas del misionero 4. Los estafadores.

Angelus Novus. Ricardo Moreno. No es verdad que no es verdad.

Pseudópodo. Deconstruyendo “No es verdad”

Buscando. No es verdad que no es verdad.

Soplo de conocimiento. Pedagogía cartesiana.

Hipnopedia. DEUS EX MACHINA.

Boulé. Las dos españas (educativas)

Libro de notas. No es verdad que no sea verdad. Texto de RMC. Y muchos comentarios.

Waldenland25. No es verdad que no sea verdad, De esencias y apariencias, fraudes e impostores.

Antes de las cenizas. No es verdad que no es verdad.

No olviden debatir sobre el asunto.

Actualización:

Profesores.jimena. ¿Es o no es verdad?. Juzga por ti mismo.

Pseudópodo. Va a ser verdad que es verdad.

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No es verdad que no es verdad, por Ricardo Moreno

La pedagogía ha abierto un campo paralelo de promoción académica para gente sin una profundización en una materia específica. A través de la pedagogía, en el mundo de la Educación han entrado y con influencia unas personas a las que se podría llamar "anti-educadores". Ya que los pedagogos no tienen una materia propia, tienen tendencia a socavar la importancia de todo conocimiento específico de materia, sobre todo lanzando la idea de que sería posible aprender a aprender sin aprender nada específico. En mis momentos de pesimismo me pregunto si estas modas no van a acabar con la civilización occidental tal como la hemos conocido, basada en el humanismo, el racionalismo y la ciencia, porque estos valores han sido trasmitidos a través de la Educación y esta transmisión funciona ahora menos bien.
De una entrevista a Inger Enkvist (cursivas mías), citado en No es verdad que no sea verdad, de Ricardo Moreno

Hace unos meses apareció un manifiesto que circula por ahí bajo el título NO ES VERDAD. Supongo a los lectores al corriente del contenido de dicho manifiesto, pero por si todavía hay algún afortunado que lo desconozca, baste decir que el manifiesto viene a negar que el modelo pedagógico de la LOGSE sea la causa de la actual crisis educativa. El diagnóstico del manifiesto es que las cosas van mal porque el ideario de la LOGSE no ha podido aplicarse en profundidad. La causa del deterioro de la educación es, según éstos, que se sigue imponiendo un modelo tradicional y autoritario de enseñanza basado en la transmisión unilateral (¡unilateral!) de contenidos (¡Anatema!), entre otras cosas porque el profesorado carece de (pereza me da escribirlo) la-formación-pedagógica-adecuada.
Cuando leí el manifiesto por primera vez me pareció bastante cínico y en ocasiones inconsistente y recuerdo que eché unas risas con un amigo ante una deliciosa paella montaraz.
Tras el regocijo inicial uno se da cuenta de que los del manifiesto van en serio y que no pararán hasta que se carguen la educación. Y al parecer no soy yo el único ni el más tonto de los que sospechan eso.
Afortunadamente Ricardo Moreno, autor del Panfleto Antipedagógico, ha escrito, con el sentido común que le caracteriza, un comentario al manifiesto, poniendo de relieve cada una de sus contradicciones, inexactitudes, y despropósitos. Les recomiendo encarecidamente su lectura, y tal vez no venga mal colgarlo en alguna sala de profesores...




No Es Verdad Que No Sea Verdad

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Aquellos polvos...

Recomendamos la lectura del artículo Disparad contra la Ilustración de Rafael Argullol en El País de hoy. Trata allí de cierta situación que se empieza a vivir en la Universidad española, una situación en la que se encuentra la Secundaria literalmente enterrada desde mucho antes y que inexorablemente había de llegar a los estudios universitarios.

“En los últimos tiempos, algunos de los mejores profesores abandonan precipitadamente la Universidad acogiéndose a jubilaciones anticipadas. Con pocas excepciones, las causas acaban concretándose en dos: el desinterés intelectual de los estudiantes y la progresiva asfixia burocrática de la vida universitaria.”

Respecto al primer factor añade Argullol:

"lo que ha desgastado irreparablemente a los profesores que optan por marcharse a casa. Éstos no se han sentido ofendidos tanto por la ignorancia como por el desinterés. Es decir, lo degradante no ha sido comprobar que la mayoría de estudiantes desconocen el teorema de Pitágoras -como sucede- o ignoran si Cristo pertenece al Nuevo o al Antiguo Testamento -como también sucede-, sino advertir que esos desconocimientos no representaban problema alguno para los ignorantes, los cuales, adiestrados en la impunidad ante la ignorancia, no creían en absoluto en el peso favorable que el conocimiento podía aportar a sus futuras existencias".

Este desinterés, para Argullol, es un reflejo derivado de una sociedad rendida a la utilidad y que ha renunciado a los ideales ilustrados, Verdad, Bien y Belleza.

"Los cachorros se limitan a poner provocativamente en escena lo que les han transmitido sus mayores, y si éstos, arrodillados en el altar del novorriquismo y la codicia, han proclamado que lo importante es la utilidad, y no la verdad, ¿para qué preferir el conocimiento, que es un camino largo y complejo, al utilitarismo de la posesión inmediata? Sería pedir milagros creer que la generación estudiantil actual no estuviera contagiada del clima antiilustrado que domina nuestra época, bien perceptible en los foros públicos, sobre todo los políticos."

En este punto discrepo de Argullol. No creo que esta situación cultural sea un reflejo espontáneo de un cambio social; desde mi perspectiva como profesor de secundaria me parece que se trata de una situación creada consciente y activamente desde las autoridades educativas y a la que han servido las leyes educativas emanadas de los gobiernos socialistas –aunque tampoco los populares han hecho nada por impedirlo, y dada sus actuaciones cuando han estado en el gobierno central o en las autonomías que regentan creo que no difieren en este asunto las posiciones de ambos partidos-. Que la tendencia antiilustrada es creada de manera activa desde las propias instituciones educativas es fácil de comprobar observando los cambios introducidos por las reformas legales: eliminación de presencia de las materias clásicas y sustitución por disciplinas encaminadas a la “asistencia” social cuando no al clientelismo político, conversión del rol del profesor en “mero” facilitador y auxiliador asistencial. En secundaria hemos vivido estos cambios sorprendidos y molestos ante la indiferencia y el silencio de las instituciones universitarias, incluso en los últimos años con su aplauso y ayuda.

Y esa tendencia originada en la secundaria ha acabado por arruinar a la propia universidad, lo que no era muy difícil de predecir –en el caso de que se hubiese tenido algún interés en la cuestión.

Respecto al segundo punto, continúa Argullol:

el riesgo de una Universidad excesivamente burocratizada es el triunfo de los tramposos. No me refiero, desde luego, a los tramposos ventajistas que siempre ha habido, sino a los tramposos que caen en su propia trampa.
.....
Los más honestos [se refiere a los profesores ]observan con desesperanza la superioridad de la astucia administrativa sobre la calidad científica e intentan hacer sus investigaciones y escribir sus libros a contracorriente, a espaldas casi del medio académico. Los oportunistas, en cambio, lo tienen más fácil: saben que su futura estabilidad depende de una buena lectura de los boletines oficiales, de una buena selección de revistas de impacto donde escribir artículos que casi nadie leerá y de un buen criterio para asumir los cargos adecuados en los momentos adecuados.

Esto último tampoco nos resulta desconocido en la secundaria. ¿O no es así?

Finaliza Rafael Argullol, a mí parecer de una manera acertada, relacionando esta tendencia antiilustrada con una aspiración universal de nuestra sociedad:

El pensamiento ilustrado no ha demostrado que proporcionara la felicidad. Y esto se paga.

Una felicidad que toda suerte de impostores prometen poner a nuestro alcance.

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Pseudociencias

He encontrado en Microsiervos este divertido vídeo sobre la eficacia de los remedios homeopáticos (estén atentos a las reflexiones finales de los homeópatas):





No es por malmeter a poco de empezar el curso pero el vídeo me ha recordado que vamos a tener que impartir este año cierta disciplina pseudocientífica...
Quizá suene un poco atrevido relacionar la psicopedagogía con la pseudociencia, pero es una idea a la que le vengo dando vueltas hace tiempo.
Las técnicas psicopedagógicas sólo tienen 'éxito' en casos banales y, como en la homeopatía, su enfoque holista siempre proporciona una excusa para los fracasos (es que la familia, es que la sociedad, es que el profesorado... la comunidad educativa...). Y por supuesto jerga, mucha jerga.
Y al final el remedio es sólo agua, pura, inocua, cristalina... pero con el espíritu del veneno.

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Que nos la meten doblada

Acabo de leer la orden en la que se establece el currículum de la psicopedagogía. Comentarlo debidamente sería materia para todo un ensayo por lo que aquí sólo puedo dedicarme a señalar algunas ideas . De todos modos, pido perdón por la extensión indecente del post.


A estas alturas, los beneficios que la psicopedagogía ha aportado a la sociedad son evidentes a la luz de los progresos cívicos, morales e intelectuales de nuestros alumnos. Pero al parecer, no bastan los éxitos cosechados por tan noble disciplina para garantizar al psicopedagogo, benefactor de la humanidad, una parcelita en la Isla de los Bienaventurados. Así que, para que no haya dudas, quien quiera que haya detrás de ésto, ha diseñado la asignatura para legitimar, primero, la labor de los psicopedagogos y orientadores, y segundo, el sistema educativo actual. Se trata de otra asignatura ideológica que viene a deteriorar el sistema educativo junto a las ‘ciudadanías’, las Ciencias para el mundo contemporáneo, los Fundamentos de derecho, y hasta Educación físico-deportiva y salud (En el currículo de ésta dice: “Este curriculum trata de dar un paso más hacia la autonomía del alumnado en la planificación, gestión y práctica de la actividad física, así como en la comprensión del mundo en el qué vivimos”. La cursiva es mía, la falta de ortografía no).

La justificación de psicopedagogos y ‘orientadores’ sería sólo una mezquindad sin importancia si no se ampliara delirantemente la función del ‘orientador’ (esta palabra nunca debe ser escrita sin comillas):

“La orientación se refiere a un conjunto de actividades que permiten a los ciudadanos de cualquier edad identificar en cualquier momento de su vida sus aptitudes e intereses, adoptar decisiones importantes en materia de educación, formación y empleo y gestionar su trayectoria vital individual en el aprendizaje, el trabajo y otros entornos […] a lo largo de toda la vida utilizando las técnicas adecuadas [..]”. (Cursivas siempre mías).


Si la psicopedagogía tiene que ver con la gestión de la ‘trayectoria vital individual’ de ‘ciudadanos de cualquier edad’ a lo largo de ‘toda la vida’, mucho me temo que los psicopedagogos no se conformen ya con sus siniestros despachitos; querrán un Ministerio (no crean, señores, que no veremos el Ministerio de Educación convertido en Ministerio de Orientación psicopedagógica).

Esta ‘orientación’ total (¿y totalitaria?) se legitima como se suelen legitimar hoy en día los delirios mesiánicos: haciéndose pasar por ciencia. De nuevo, palabras del currículum:

“La Psicopedagogía se define […] como la ciencia que se responsabiliza de personalizar los procesos educativos”


Una ciencia, señores, así que tranquilos, ‘ciudadanos de cualquier edad’, que sus vidas serán ‘orientadas científicamente’ utilizando “las técnicas adecuadas en los diferentes momentos en los que se puedan producir situaciones de transición”.

Ahora que la Psicopedagogía es una ciencia, el objetivo (de hecho es el ‘Objetivo general’ número 2) es

“Discriminar los planteamientos de la Psicopedagogía de otras formas no científicas de abordar los procesos de aprendizaje”


¿’Formas no científicas’? ‘¡Caca! ¿Quién habrá estado reflexionando sobre educación desde ‘planteamientos no científicos’? ¿Platón? ¿Aristóteles? ¿Rousseau? ¿Kant? ¿Hegel? ¿Nietzsche? ¿Bertrand Russell? Saben… Me parece que nos la quieren meter doblada, y como nos creamos el currículum, acabaremos sacando la filosofía a la calle… para que nunca más vuelva a las aulas. De hecho, la psicopedagogía la acabarán dando los de Ciencias para el Mundo Contemporáneo.

¿Y qué hacemos en clase? Muy fácil: lo contrario del espíritu del currículum, pero con un respeto religioso hacia su letra. El principio que hay que seguir para programar nuestra asignatura es ‘¿Querías caldo? Pues toma dos tazas’. De momento no tengo ninguna propuesta sistemática, pero valgan las siguientes ideas a modo de esbozo de lo que yo creo que hay que hacer:

1. La psicopedagogía no es una ciencia y eso es algo que debe quedar claro. Tampoco es ‘ciencia aplicada’. Tampoco es una ‘técnica’. De hecho no es nada, aunque la psicología y la pedagogía sí lo son. No vendría mal un poco de filosofía de la ciencia en clase de psicopedagogía (casi lo está pidiendo el ‘Objetivo General’ 2), antes de que los alumnos sean contaminados por la barbarie progre-positivista de CMC.

2. La psicología sí es una ciencia y el aprendizaje puede ser estudiado científicamente, por lo que es importante tratar los fundamentos neurológicos y psicológicos del aprendizaje.

3. La pedagogía no es una ciencia, sino una reflexión filosófica sobre la educación. Por lo tanto después de tratar las cuestiones psicológicas, hay que dar filosofía. No puede faltar Platón, ni Rousseau, ni Nietzsche (no tiene desperdicio Sobre el porvenir de nuetras instituciones educativas).

4. ‘Educación’ es un concepto esencialmente teleológico. Toda educación hace referencia a un fin, a un ideal humano a alcanzar. Los fines no pueden ser establecidos científicamente (a no ser que seamos Gobineau). Por ello la ética y la política son ineludibles en la reflexión pedagógica. Es una asignatura ideológica. No lo ocultemos.

5. Lo cierto es que de momento (eso acabará) el currículum deja al profesor cierta libertad para seleccionar los contenidos “que considere que deba tratar” por lo que no hay problema para centrarnos en psicología y en pedagogía. Sin embargo el texto se permite ciertas recomendaciones. Mi consejo es no seguir ninguna. Especialmente hay que huir de uno de los contenidos que el currículum considera ‘un apartado interesante’, y es la elaboración de un ‘Plan de desarrollo personal y profesional’. Además, habría que hacer caso omiso, en la medida de lo posible, del punto 3 de los contenidos titulado “La orientación educativa y profesional”. Si damos esa parte, nos convertiremos en el corre-ve-y-dile del psicopedagogo del centro.

6.- El currículum permite que se trate la historia de la educación. Así sea. Una lectura imprescindible para el profesor de psicopedagogía: Paideia, de Jaeger.

7.- Uno de los contenidos tiene que ver con el conocimiento del sistema educativo actual, la legislación respectiva y eso. Bien, tratémoslo. ¿Qué tal el panfleto antipedagógico? ¿Leemos a Inger Enkvist?

8.- Debería haber alguna lectura obligatoria en el curso, especialmente literatura. Se me ocurre El árbol de la ciencia, de Pío Baroja, Colmillo Blanco, de Jack London o Un yanqui en la corte del rey Arturo de Mark Twain. Incluso el Lazarillo de Tormes, si los de antes parecen largos. Se aceptan propuestas.

9. El currículum insinúa que a parte de las exposiciones por parte del profesor o de algún alumno, se invite a “otros expertos” (¡Otros!). No lo hagan.

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I Certamen de Redacción Filosófica Villa de Ibi.

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La Tiza (un relato de filosofía-ficción, medio pedagógico)

He de reconocer que la asignatura de Filosofía no era mi preferida. Para colmo, casi siempre coincidía con las últimas horas y cuando el hambre aprieta no hay silogismo que valga. Recuerdo aquellas largas clases imaginando suculentos platos de espagueti a la carbonara...
A veces me entretenía dibujando a los filósofos. A Platón lo dibujaba barbudo y bizco. Creo que debía ser bizco, y por eso despreciaba tanto el mundo visible. Se conoce que Platón sólo se sentía a gusto en su mundo de ideas, que sería el único en el que veía bien. Como yo entonces tenía una vista envidiable -oh, juventud, divino tesoro- campaba a mis anchas por el mundo visible de los macarrones, las películas de Clint Eastwood y ciertos ombligos que me tenían loco. También hice una caricatura del Genio Maligno de Descartes. De la cabeza del Genio salía una nubecita y en ella estaba Descartes, como si fuera un sueño del Genio Maligno. Pero a su vez de la cabeza de Descartes salía otra nubecita que envolvía al propio Genio de manera que no se sabía quién soñaba a quién. Este dibujo era uno de los mejores que hice, lástima que al pasarlo en clase fuera interceptado por el profesor, que tras examinarlo con cara de asco lo rompió en pedazos y lo tiró a la papelera. A partir de entonces decidí mantener mi obra a buen recaudo, para evitar molestias. Es curioso, pero creo que Descartes tuvo que hacer algo parecido con sus propios escritos. Dibujé también a Kant y a Nietzsche. A Kant lo imaginaba como un hombrecillo jorobado sentado encima de un libro gigantesco con el título “Crítica de la Razón Pura”, que espantaba a priori. A Nietzsche lo dibujé como una especie de supermán con grandes bigotes y he de decir que este dibujo gozó de gran popularidad entre mis compañeros, aunque, a mi juicio, era el menos original.
Aquél día nuestro profesor -un señor mayor y grisáceo- no estaba especialmente brillante. Como casi siempre era última hora y sus palabras nos sobrevolaban como nubes espesas. El ambiente en clase era el acostumbrado: a primera vista parecíamos atentos, pero en realidad había una bulliciosa actividad de fondo, algunos aprovechaban para hacer los deberes de otra asignatura, otros hojeaban el libro de texto en busca de ilustraciones, una se cepillaba la melena sujetando un gancho del pelo con la boca, en la última fila se pasaban a escondidas un 'ahorcado', etc. Yo mismo había desarrollado la capacidad de seguir al profesor con la mirada asintiendo de vez en cuando para crear la ilusión de que entendía algo, pero en realidad ya estaba saboreando el plato de arroz a banda que me esperaba en casa. Si no recuerdo mal, cuando ocurrió, el profesor estaba inmerso en una reflexión acerca de la regularidad de la naturaleza. No paraba de decir que a las mismas causas siempre les siguen los mismos efectos, haciendo hincapié en el 'siempre' y en el 'mismo', como si le dolieran. Entonces puso el ejemplo de la tiza. Siempre encontraba la manera de ilustrar lo que decía con el ejemplo de la tiza.
- A las mismas causas -dijo -siempre les siguen los mismos efectos. Por ejemplo -añadió levantando el brazo-, si suelto esta tiza...
Pero para asombro de todos, cuando el profesor soltó la tiza, ésta se quedó suspendida en el aire ingrávida, descarada e insultantemente. Imagínense ustedes la cara que se le quedó al profesor cuando, además del plantón de la gravedad, nosotros nos echamos a reír. Ahora lo recuerdo avergonzado, pero en aquél momento no sólo no le compadecí, sino que lideré el cachondeo de la clase con el ánimo de humillarle en la medida de lo posible. El profesor se quedó pálido cuando la chica que se cepillaba el pelo le espetó: “Tanto pensar y tanto rallarse la cabeza y luego la realidad hace lo que le da la gana”. No lo pudo soportar. Recogió sus cosas con las manos temblorosas y salió del aula. Allí nos quedamos nosotros muertos de risa, ajenos a su amargura, y la tiza inmóvil a un metro y medio del suelo.
Al día siguiente el profesor no vino a clase, pero a nadie pareció importarle. Se había formado un buen barullo alrededor de la tiza. Nadie se atrevía a tocarla, pero todo el mundo quería verla. Al final el director decidió que había que cerrar el aula y dar parte a las autoridades locales para que se ocuparan del asunto. Lo bueno es que el instituto era pequeño y no había un aula vacía para nosotros, así que estuvimos sin clase un tiempo, lo que celebramos con gozo. Esa semana salimos en la tele, y durante aproximadamente un mes, fuimos el centro de atención de todo el mundo. Vinieron cámaras de la BBC, de la CNN y hasta de Al Jazeera. Pasaron por allí todo tipo de personajes extraños: físicos, curiosos, hippies, sacerdotes, políticos, poetas, y hasta un tío flaco vestido con una túnica blanca. No estoy muy al tanto del tema, pero creo que los científicos hicieron todo tipo de mediciones y no encontraron nada anormal. Ninguna fuerza oculta, ningún campo electromagnético misterioso, nada. Lo único fuera de sitio allí era la tiza, de modo que al final se admitió de forma generalizada que el fenómeno había ocurrido porque sí. Mientras tanto nuestro profesor se había dado de baja y vino a sustituirle una profesora jovencita, dicharachera y muy simpática. Vamos, lo contrario de nuestro viejo profesor.
Poco a poco el asunto de la tiza dejó de generar interés. Al final sólo venía algún turista de vez en cuando con una cámara, pero nada que ver con el revuelo inicial. Se notaba que nuestra nueva profesora tenía muchas ganas de dar clase porque acabó convenciendo al director de que abriera nuestra aula argumentando que era tontería tenerla cerrada porque al fin y al cabo a nadie le interesaba ya la tiza y no se había encontrado nada peligroso. El director cedió, pero nos hizo prometer que no íbamos a tocarla porque, después de todo, era algo curioso de ver y además, nunca se sabe...
No tardamos en acostumbrarnos a la presencia de la tiza. A fuerza de verla era ya prácticamente invisible para nosotros. Entrábamos y salíamos rodeándola mecánicamente. Nuestra nueva profesora aprendió enseguida nuestros nombres, lo que le permitía llamarnos al orden en cuanto nos despistábamos: “Fulanito, deja eso y atiende”, “Menganito, ahí fuera no hay nada que ver, haz el favor de mirar a la pizarra”, “Zutaniza, déjate el pelo”. Ya no había manera de fantasear con platos de espagueti y arroz a banda porque la nueva profesora nos mantenía en una tensión constante. Siempre estábamos haciendo algo: veíamos diapositivas, documentales y películas; hacíamos trabajos, esquemas y resúmenes; visitábamos museos, ruinas y bibliotecas, hacíamos pruebas orales, escritas y tipo test. Un día la profesora descubrió mis dibujos y en vez de romperlos, como hubiera hecho nuestro viejo profesor, decoró con ellos la clase. Decía que eran muy bonitos. A mí esto me avergonzó profundamente y dejé de hacer caricaturas de filósofos. Entonces me di cuenta de que añoraba al viejo profesor. Me gustaba que mis dibujos le ofendieran, y me gustaba cuando elegía las palabras dolorosamente para expresar abstrusos conceptos y no entendíamos nada. Daba gusto verlo pensar. Recuerdo que en más de una ocasión paró la clase diciendo que acababa de comprender algo... ¡Él! Se quedaba entonces unos instantes feliz y entusiasmado. Aunque nosotros no entendíamos nada, de algún modo durante esos instantes participábamos de su felicidad y su entusiasmo.
A veces miraba la tiza, suspendida en el aire desde el día en que nos dejó nuestro viejo profesor, y me preguntaba qué sería de él. Pero no podía dedicar mucho tiempo a estas ensoñaciones porque en cuanto me despistaba la nueva profesora me interrumpía con su “atiende, que no podrás hacer luego la redacción sobre el documental”. Supongo que igual que a mí, a todos nos daba vergüenza reconocer que echábamos de menos a nuestro viejo profesor.
Un día escuchamos en los pasillos un jaleo terrible. Nuestra nueva profesora tuvo que parar el vídeo porque el griterío aumentó rápidamente. Algunos de mis compañeros abrieron la puerta de clase y vimos a nuestro viejo profesor forcejeando con el director, el jefe de estudios y el conserje. “¡La tiza! -gritaba- ¡soltadme malditos!, ¡dejadme!”. Nosotros ya casi no nos acordábamos de la tiza, aunque la teníamos delante todos los días, pero sin duda nuestro viejo profesor no se la había quitado de la cabeza ni un instante. Aunque lo tenían cogido entre tres, al fin, en un descuido, se soltó y en pocas zancadas -impropias de su edad- se plantó en clase. Su aspecto era lamentable. Tenía el pelo largo y despeinado, la barba de una semana, la ropa sucia y arrugada y los zapatos rotos. Nuestra nueva profesora se hizo a un lado espantada. El director, el jefe de estudios y el conserje le gritaban que no lo hiciera, que se calmara, pero él alzó la mano derecha y con el dedo pulgar e índice cogió la tiza y lentamente la depositó despacio en el suelo. Entonces dijo con infinita satisfacción: “Ya está”. Empezó alguien a dar palmas discretamente, pero enseguida estábamos todos aplaudiendo.
Hace tiempo que dejé el instituto y no sé nada del viejo profesor, pero cuanto más pienso en aquellos sucesos más me convenzo de que, en ese momento, lo más importante me pasó desapercibido.

Felipe Garrido Bernabeu

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Nietzsche por Fernando Savater. La aventura del pensamiento

Gracias a La Lechuza de Minerva he tenido conocimiento de la existencia de estos vídeos en los que Fernando Savater nos introduce de manera clara y suscinta en la filosofía de Nietzsche. Forma parte de una serie programas denominados La aventura del pensamiento, en los que Fernando Savater nos presenta a un buen número de las grandes figuras del pensamiento; entre ellos Schopenhauer, Kierkegaard, Ortega y Gasset, Bertrand Russell, Karl Marx, Wittgenstein, Leibniz, Adorno...y más. [Un verdadero tesoro que podéis encontrar en Youtube]. Los programas pertenecen al Canal Encuentro, un lugar que merece la pena visitar.


Parte 1.



Parte 2.



Parte 3.




Un verdadero regalo para los amantes e interesados en la filosofía.
¡Y en español! ¡Me froto los ojos y no doy crédito!
¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!


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Kant en Power Point (2)


En el post anterior colgué una presentación en Power Point del Prólogo a la Crítica de la Razón Pura, de Kant. Pongo ahora a su disposición otra presentación, esta vez de la Introducción de la Crítica de la Razón Pura, que además es el texto que hay que estudiar para selectividad. La presentación la he hecho utilizando la última versión del Power Point, por lo que ciertos efectos puede que no funcionen si se visualiza en una versión anterior, pero esto no creo que afecte demasiado. De todos modos recomiendo que se visualice en la última versión o que se descarguen ustedes el conversor gratuito de Microsoft.




Y para el claroscuro, una dulce introducción al caos:

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Kant en Power Point (1)

Aunque todavía tengo pesándome en la conciencia un meme pendiente de contestar, me he permitido dedicarme a otras cosas que urgían. Sospecho que con frecuencia las llamadas TIC no son sino un refugio de la ignorancia. Como a estas alturas de mi vida mi ignorancia ya no anda necesitada de refugio, sino más bien de "morada sin pesar", donde hallar descanso, solaz, y si es posible, entretenimiento, me he puesto con eso del Power Point. Al final unas cosas te llevan a otras y he compuesto algunas 'presentaciones' para pasar a los alumnos, y que cuelgo aquí para que puedan ser usadas, criticadas y comentadas. De momento estoy con Kant. Lo que trato es de hacer una exposición más o menos esquemática de la Crítica de la Razón Pura. Tengo la presentación del Prólogo y estoy trabajando en la introducción. Posteriormente espero hacer la de la estética y la lógica trascendental, con su analítica y su dialéctica. Veremos.

Este es el primer archivo:


el archivo es un .pptx, que es el de la última versión del Power Point. Lo he convertido a .pps, que es el de siempre, por si alguien no puede ver el nuevo. Ahí la versión en .ppt


Es mejor el primer archivo en .pptx porque al convertirlo se juntan algunas palabras y algunos de los efectos no se reproducen correctamente. Se puede descargar, si alguien no tiene el Office, el visor gratuito de Microsoft, o se le puede pedir la última versión del Office a los Reyes Magos... aunque lo suyo es comprarlo...

Si alguien considera la presentación interesante puede usarla libremente. Unicamente hay que pagar a mi vanidad reconociéndome algún mérito (aunque sea poco) y haciéndome llegar todas aquellas modificaciones o comentarios que puedan mejorarla. Iré colgando otras, a medida que las termine.


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Lo peor de cada casa...

En Chile ya se han dado cuenta.

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En Defensa de la Pedagogía 3

Vía Profesor en Secundaria, excelente y recomendable blog que muestra un personal acercamiento al mundo educativo, hemos dado con estas jugosas opiniones de Inger Enkvist, especialista en la comparación entre sistemas educativos. Inger Enkvist comparecía a petición de la Comisión de Educación y Universidades del Parlament de Catalunya para dar su valoración sobre el proyecto de Ley de Educación de Cataluña, Inger Enkvist da una soberana tunda a tal proyecto de Ley, que hay que entender -y extender- como un auténtico varapalo desde la inteligencia y la sensatez a la tendencia “pedagógica” que viene dominando la educación española desde hace dieciocho años. El análisis y resumen realizado por Joselu es tan excelente que había pensado en tirar de copia y pega. Les aconsejo que lean la entrada “Profesores y héroes” y que sigan la discusión que allí tiene lugar. Les cito una pequeña introducción del citado post:

Destaco, entre otras, algunas ideas apuntadas por la profesora sueca:

· La Ley de Educación de Cataluña no corresponde ni da respuestas válidas a los problemas ni a la situación en que se encuentra dicha región europea.

· No hace ningún hincapié ni plantea ningún entusiasmo por la calidad de los conocimientos ni por la curiosidad por un mundo futuro. ¿Dónde está ese interés por el conocimiento? Le sobra intención de controlar a los adultos y le falta amor a los niños y el conocimiento.

· Es falso el conflicto entre escuela pública y escuela concertada. Para equilibrar esta dicotomía en favor de la enseñanza pública, hay que mejorar la calidad de la pública.
Extracto del post Profesores y héroes en Profesor en la Secundaria.


Y ahora les aconsejo que vean y escuchen el vídeo atentamente y saquen sus propias conclusiones.

1.


2.


Aquí pueden seguir la sesión completa con preguntas y respuestas. Les recomiendo que no se las pierdan, pues les permitirán conocer claramente las posiciones que defienden nuestros políticos.


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