Mostrando las entradas con la etiqueta Inteligencia Artificial. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Inteligencia Artificial. Mostrar todas las entradas

Le nouveau Beaujolais est arrivé et Le Générateur de Vérités Néo-Pédagogiques Définitives aussi!

¿Qué tal le suena esto?

“La práctica auto-reflexiva debe convertirse en un crisol socio-pedagógico indisociable del aprendizaje cotidiano”

¿Y esta otra?

“La utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación debe entenderse como un crisol didáctico-semántico inseparable del proyecto de estudio autónomo de los alumnos”

¡Pues no se quede atrás y pase a generar sus propias verdades neo-pedagógicas definitivas! ¡el espaldarazo definitivo en su carrera profesional! ¡asombre en cursos, cursillos, claustros, reuniones y convivencias!

Sí, deseo generar ya mis propias verdades neo-pedagógicas definitivas.


A través del excelente blog de Pseudópodo he dado con el no menos sorprendente blog Subliminalia, que suministra absolutamente gratis otras dos fabulosas herramientas generadoras de auténtica caca de la vaca: Bullshit Generators en castellano y El Harry Potter Generator -HP-Generator 2000-

El generador original en francés. Générateur de Vérités Néo-Pédagogiques Définitives

Más sobre caca de la vaca en este mismo blog.



Leer Más...

¿Puede pensar una máquina? Inteligencia artificial para aficionados

Ya desde el clásico 'conócete a tí mismo', el ser humano ha sido el principal objeto de investigación para el ser humano. Somos un enigma para nostros mismos, y este enigma no sólo no está resuelto, sino que puede que ni siquiera esté todavía bien planteado. Pero si hay algo que nos defina es esta necesidad nuestra de comprendernos más y más a nosotros mismos y al mundo en el que vivimos.

Me atrevería a aventurar que fue Alan Turing el primero que hizo una contribución realmente importante, si no a la solución del problema, sí a su planteamiento en términos rigurosos. No hay mejor forma para saber qué es un ser humano que construir uno. Si lo que nos define es nuestra capacidad para pensar, tendremos que construir una máquina que piense. La hipótesis de Turing es que una máquina capaz de pensar es algo, en principio, muy sencillo; se limita a un aparato capaz de leer y escribir símbolos en una cinta a través de la cual se puede mover con libertad. Este es el primero concepto riguroso de computadora. La cuestión es, ¿somos una computadora?

Desde que Turing planteó la cuestión, la informática ha avanzado mucho y hoy en día existen menos prejuicios que antes para contestar afirmativamente a la pregunta. Para reflexionar sobre el tema, os recomiendo que juguéis un rato con un programa llamado Dr. Abuse que podéis descargar pinchando AQUÍ. Instaladlo en vuestro ordenador, no sin antes haber leído las instrucciones y una breve introducción pinchando AQUÍ.


El programa está basado en el célebre ELIZA, que imitaba a una psicoterapeuta que, a través de sus preguntas trataba de hacer consciente al usuario de sus verdaeros temores y preocupaciones. Al estar un ratito jugando con el Dr. Abuse, enseguida nos decepciona, de hecho lo consideramos menos inteligente que el más tonto de nuestros amigos. ¿Qué le falta? ¿Y eso que le falta puede ser simulado informáticamente? ¿Puede pensar una máquina?


No os perdáis esta esta escena de la película de Stanely Kubrick 2001 Una odisea en el espacio. Las máquinas inteligentes pueden salir respondonas...

Leer Más...

Sueño y realidad

Seguimos con el tema de la realidad del mundo externo. El vídeo corresponde a una de las escenas finales de la película de Alejandro Amenábar Abre los ojos. Os advierto que si no la habéis visto, es mejor que dejéis estar el vídeo y veáis la película entera, que es de las buenas.






El problema al que se enfrenta César es cartesianamente peliagudo: ¿está viviendo un sueño o todo lo que le ocurre es real? Lo que hace sospechar a César son una serie de "fallos" en la regularidad del mundo: A veces su cara está deformada pero otras veces no, incluso aunque él se la vea destrozada, los demás aseguran que está bien; cree estar con su novia, a la que ama, pero de pronto se convierte en la malvada mujer que intentó asesinarlo, etc. De no ser por estas irregularidades (ver el comentario de David al post anterior) César no habría sospechado aunque no por ello dejaría de vivir en un sueño.

Lo de César no es baladí, pero siempre que veo esta escena no puedo dejar de conmoverme con el personaje del psiquiatra; él sí lo tiene crudo. Para César, al menos, existe un mundo externo (sea eso lo que sea) y una realidad buena, no falsificada. Pero el psiquiatra es sólo un programa dotado de inteligencia artificial, que siente (o cree sentir, ¿pero no es lo mismo?), padece, piensa, reflexiona... pero en un universo virtual. Para él no hay otra realidad que esa, él no puede despertar en un mundo real porque no hay nada en ese mundo que le 'sostenga'. Su existencia es exclusivamente mental: sólo existe como información. Y si a un genio maligno le da por preguntar cómo sabemos que nosotros no existimos del mismo modo, ¿cómo le taparemos la boca? ¿Puede que toda la realidad se reduzca a información?

Insisto en Berkeley y sus Principios del conocimiento humano.

Leer Más...

Inteligencia artificial

Bueno aquí os dejo una dirección web para que entréis y probéis esta inteligencia artificial: es fácil, sólo tenéis que pensar en algo y contestar 20 preguntas, luego la inteligencia artificial adivinará aquello en lo que habéis pensado... incluso es capaz de decir los errores que hemos cometido al contestar... qué curioso

http://www.minijuegos.com/juegos/html/index.php?id=2962

publicado por Gautama

Leer Más...

¿Máquinas emocionantes o emocionadas?

Con el aspecto de Claudia Schiffer o de Georges Clooney -no pongo links eh- y un poquito de conversación pronto pondrán acompañarnos a cenar al restaurante. Bueno, también se fabricarán los modelos ET, Mike Thyson, Leticia Sabater, Padre Apeles, la niña de Shrek, Oso Yogui, Kiko y Coto Matamoros, matemáticos hamletianos, metafísicos críticos, lógicos polivalentes, poetas dodecafónicos, fontaneros ingrávidos, escoceses sobrios...



Llegarán a ser tan inteligentes que dudarán de que 1+1=2. ¿O estarán seguros de su verdad precisamente por ser indemostrable?.


Empatía. Def RAE
1. f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

Leer Más...

Ética y robots

Según una curiosa noticia publicada recientemente en EL PAÍS, el gobierno de Corea del Norte está preparando un código ético que regulará la relación entre robots y seres humanos. Cada vez las máquinas son más autónomas y pueden actuar con mayor independencia respecto a los seres humanos, tomando decisiones que nos afectan. Sin ir más lejos, mi coche ya toma muchas decisiones por mí: enciende los faros cuando detecta oscuridad, activa los limpiaparabrisas cuando llueve y regula su ritmo según la intensidad de la lluvia, cuando detecta cierto tipo de frenada brusca activa un mecanismo que impide que el coche derrape y lo detiene completamente, aunque deje de frenar, etc... Pero además oímos en las noticias que ya están fabricando coches que son capaces, incluso, de tomar decisiones respecto a la misma conducción del coche (por ejemplo, frenar cuando detecta que está muy cerca de otro coche con riesgo de colisión o cuando nos dormimos al volante).

Estas máquinas, cada vez más capaces de decidir por nosotros, están ya presentes en todos los ámbitos de la vida diaria y todo parece indicar que esta presencia se intensificará. Quizás un día nos atienda un robot cirujano, o le encarguemos a un programa de ordenador que busque el mejor colegio para nuestros hijos por internet. Estas tareas implican tomar decisiones complejas y dadas las consecuencias que de ellas pueden derivarse, exigen responsabilidad. Este es el motivo por el cual el gobierno de Corea del Norte piensa que es necesario un código ético para los robots.
Este código se basará en las famosas leyes de la robotica de Asimov:

  1. Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
  2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley

En realidad estos principios no constituyen un auténtico código ético para robots. Son, más bien, unas directrices para que las sigan los fabricantes de robots. Se trata de no convertirse en aprendices de brujo y que se nos vaya de la mano el invento. En rigor no serían los robots los que incumplieran estas leyes, sino sus fabricantes, y sería a ellos a quienes habría que procesar en su caso.

Otra cosa es lo que, al parecer, vaticina cierto estudio del gobierno británico, según el cual, dentro de unos 50 años, los robots reclamarán derechos humanos. El debate sobre la ampliación de los derechos humanos a otras especies ya ha comenzado hace tiempo, con el PROYECTO GRAN SIMIO, que pretende dotar a los grandes simios de ciertos derechos. Lo que se plantea aquí es más radical: ampliar los derechos humanos a ciertas máquinas. Según los defensores del proyecto gran simio, es la conciencia de sí lo que justifica que un ser vivo goce de derechos (otros teóricos son menos estrictos y sólo exigen estar vivo para poder tener derechos).

Se ha demostrado que ciertos simios tienen una conciencia de sí mismos suficiente como para plantear el problema de sus derechos con sentido. Pero ¿Puede una máquina llegar a ser consciente de sí misma? ¿Si así fuera, tendría derechos? En caso afirmativo, no se trataría de obligar a los fabricantes a construir sus máquinas de un modo determinado, sino que serían las propias máquinas las que gozarían de derechos y, por lo tanto, de obligaciones propias y genuinas. Esto es muy distinto de las leyes de Asimov.

Creo que aquí nos encontramos ante un genuino problema filosófico e independientemente de que la construcción de robots 'humanos' sea o no posible, de lo que se está hablando es no sólo de la naturaleza de la moral, sino de algo más profundo: qué nos hace humanos.

Links:
Inteligencia Artificial (Artículo de la Wikipedia)
Daniel Dennet (Uno de los filósofos más importantes dedicado al estudio de la conciencia y la inteligencia artificial)
Roger Penrose (Físico interesado en los fundamentos cuánticos de la conciencia, crítico de la inteligencia artificial)
Web 3.0 (Es el nuevo modelo de web que viene, también llamada web semántica, se trataría de una especie de 'internet inteligente')




Leer Más...

Robots, inteligencia y cojera


La inteligencia nos permite adaptarnos a cualquier medio con el que nos encontremos. Si vamos por las rocas, seremos capaces de adaptar nuestro modo de desplazarnos y caminaremos con cautela, asegurando el pie a cada paso. Si caminamos, en cambio, por un río con el agua por los tobillos, levantaremos más las rodillas para que la mayor parte del movimiento de las piernas se desarrolle fuera del agua y nos cueste menos esfuerzo... Poder hacer esto es ser inteligente. Esta posibilidad de adaptarnos a cualquier entorno tiene, como contrapartida, que no podemos nacer sabiendo andar, porque nuestros genes ignoran dónde vamos a tener que vivir, si en un terreno pantanoso, rocoso, arenoso, etc. Es por ello que los genes "inventan" la inteligencia, para que resolvamos nosotros un problema que ellos no están en condiciones de anticipar. ¿Podemos nosotros hacer lo mismo que los genes? ¿Podemos construir máquinas que posean inteligencia? La respuesta es SÍ (¿si?). El simpático robot de la foto es una buena prueba de ello.

Se trata de un robot del que podemos decir que es inteligente en el mismo sentido antes expuesto. Ha sido diseñado por los investigadores Hod Lipson y Victor Zykov, de la Universidad de Cornell y Josh Bongard, de la Universidad de Vermont. Para empezar, no sabe que puede andar, tiene que aprenderlo. ¿Cómo? Experimentando...Tampoco sabe cómo es, sino que tiene que formarse un "concepto" de sí mismo. Ambas cosas las logra mediante un proceso de ensayo y error. Es decir, irá moviéndose más o menos al azar y evaluando el éxito de sus movimientos, y mediante un algoritmo genético encontrará la mejor forma de desplazarse en función del medio en que se encuentre. Al principio de este proceso el robot ignora incluso el número de patas de que dispone, y tendrá que ir aprendiéndolo. Esto significa que, al igual que los seres vivos, será capaz de adaptarse al medio y tendrá que
autodescubrirse. Si accidentalmente el robot perdiera una de sus patas, o se le estropeara, se daría cuenta, y cambiaría la imagen que tiene de sí mismo para volver a aprender a caminar adaptándose a su nueva condición: cojeando.
























(Origen)

(Vídeo mpg del robot aprendiendo a andar -os recomiendo que lo descarguéis pinchando en el enlace con el botón derecho del ratón y luego pulsando en "guardar enlace como", porque ocupa mucho espacio y si tratáis de verlo online irá despacio)

(Para aquellos que estén interesados simultáneamente, en la biología, la informática y la psicología, les recomiendo vivamente que visiten las páginas web de los investigadores citados pinchando sobre su nombre)






Leer Más...