Pensar y decir. Normas en la blogosfera?


A la sentencia de Tácito; “Rara felicidad la de una época en que se puede pensar lo que se quiera y decir lo que se piensa””, quizá deberíamos añadir que se debería pensar lo que dice.

El País trae hoy una noticia sobre una reciente polémica en la blogosfera, la polémica no es nueva, puede sin duda extenderse al resto de medios de comunicación. Pero se agrava y se hace más patente desde los inicios mismo de Internet debido al fuerte anonimato que permite este medio y a su potencia informativa; desde los inicios, algunos han clamado por los peligros de internet y han pretendido mecanismos de control para la red, otros ,en cambio, consideran que en esa falta de mecanismos de control y el anonimato reside el auténtico valor de la Red, en tanto que salvaguarda un espacio de libertad... Bueno, las cosas son muy complejas y han corrido ríos de tinta.. y de bits sobre una cuestión que está y estará abierta por mucho tiempo. La presente noticia es sólo una contribución más a esta polémica.

Una propuesta de código de conducta para 'bloggers' provoca una polémica entre quienes lo consideran necesario y quienes ven una amenaza a la libertad de expresión.
La creación de un Código de Conducta Blogger a manos del 'gurú' Tim O'Reilly(fundador de la editorial que lleva su nombre, defensor del software libre y creador del término 'Web 2.0') y del creador de la Wikipedia, Jimmy Wales, está trayendo de momento cierta cola.

Las siete propuestas de O'Reilly

1.-Hazte responsable de los comentarios en tu blog

2.-Identifica el nivel de tolerancia que aplicarás a las intervenciones de tus lectores

3.-Considera la posibilidad de no permitir comentarios anónimos

4.-Ignora a los 'trolls'

5.-Intenta primero la conciliación mediante mensajes privados

6.-Si conoces a quien está abusando de los comentarios, házselo saber, e intenta que pida disculpas

7.-No digas en tu blog nada que no dirías en persona”

En Mangas Verdes, en cambio, Manuel M. Almeida afirma que "si realmente apostamos por esos derechos fundamentales, y por una blogosfera libre, consecuente, dialogante y madura, creo que nuestra verdadera misión es apostar decididamente por ellos y no restringirlos por el mal uso que algunos puedan hacer de los mismos", y señala además que aunque la mayor parte de los puntos no son de difícil cumplimiento "abogar por que los bloggers sean responsables de los comentarios vertidos en su bitácora", como pide el primer punto del código, "es de una enorme gravedad y supondría un grave paso atrás en la lucha por las libertades en la Red"."

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